Además del ruido que ocasionan los motocarros, motos, colectivos, camiones y otros vehículos motorizados, se suma el mismo estrés del tráfico ocasionado por la congestión vehicular y la casi nula paciencia que tienen los conductores para esperar el tiempo que el semáforo se toma para cambiar los colores de las señales de tránsito.
Y la verdad si todos haríamos es ejercicio de respetar estrictamente las señales del semáforo y las otras indicaciones del tránsito vehicular, nuestras calles serán menos estresantes, a lo que se agrega las calles cerradas por el proyecto de mejoramiento de las calles de Iquitos que realiza la Municipalidad de Maynas.
Aquí no estamos hablando de calidad de la obra, de tiempos de ejecución, ni de programación de cierre de vías, si se cumple o no. Eso es otro rollo, también cuestionable en varios aspectos, y justificables en otros. Acá nos estamos refiriendo a la parte nuestra, a la civil, a la responsabilidad ciudadana, que es buena cuenta nuestro aporte a la ciudad.
Y cómo podemos aportar a nuestra ciudad, es cumpliendo con el reglamento de tránsito en este tema específico que abordamos. Y es que todos somos testigos de cómo en el día a día se falta a la reglamentación, y de pronto estamos invadiendo el pase peatonal, usamos innecesariamente la bocina del vehículo, no usamos los guiñadores para indicar lo que haremos al conductor que viene detrás, y si no están habilitados, ni siquiera los brazos usamos, y así una lista larga.
Esto quizás muchos lo veamos como algo normal, porque ya nos hemos acostumbrado a estas faltas y no podemos distinguir en lo saludable que fuera, si el escenario es otro. Entonces cuando ya hemos tenido la oportunidad de diferenciar, sí que podemos dar fe de lo agradable, tranquilo y seguro que es circular entre gente respetuosa y responsable.
Y esta conducta tendríamos que mostrar en diferentes escenarios, sea cuando las calles no estén en reparaciones o en mejoramientos, o sí lo estén, nuestra conducta responsable, debe ser ante todo, íntegra. Y no es que estemos soñando, que sea difícil encontrar sociedades así, pues sí existen.
Sin ir muy lejos, hace unos días hemos podido confirmar que en varios sectores de la capital de nuestro país, Lima, ya hay lugares por donde los conductores de vehículos, para empezar, ceden el paso con una venia a los peatones, incluso en zonas muy transitadas por donde no hay un semáforo, los vehículos se detienen para dar pase a los de a pie.
Vemos así que no hay justificación para tener una conducta irresponsable e irrespetuosa ante las reglas de tránsito. Y eso hace que mejore nuestra calidad de vida porque lograremos que nuestro estrés disminuya, porque sentiremos que entre todos nos cuidamos y que nos amamos como seres humanos, que valoramos la vida, y que hacemos más llevadero nuestro paso por este mundo.
Lo Último
Estrés del tráfico
Date:





