- Sostuvo un mototaxista que protestaba en el frontis del Ministerio Público
Temen por su vida. Un grupo de motocarristas indicaron que con esta orden de comparecencia que dictaminó la jueza para Gabriel Salazar, ahora están expuestos a que cualquier sujeto pueda atentar contra la vida de ellos ya sea con arma blanca o con arma de fuego y no va a pasar absolutamente nada.
Manifestaron que las leyes están por los suelos y que solo favorece a gente con plata y con padrinos, pero para los pobres, la ley es esquiva.
“Ahora sí, lo que pasó con nuestro colega y hermano Larry Maricahua, quedó en la impunidad. Con esto cualquier hijo de vecino puede venir a agredirnos físicamente y no va a pasar nada. Este sujeto en estado de ebriedad, completamente fuera de sí y con un revólver en mano disparó al chofer de motocarro a quemarropa. El padre de familia tiene una bala alojada en el interior de la cara y no le pasó nada. Con este que se ha dado, ahora sí tememos por nuestras vidas, tenemos temor a que cualquiera que salga de estas discotecas o tragamonedas armados, atenten contra nosotros”, sostuvo el motocarrista.
Motocarristas advierten que tomaran justicia con sus manos
Entre tanto, otro grupo de motocarristas amenazaron con tomar la justicia con sus manos y si es posible buscar y ubicar a la persona que dejó grave a Larry Maricahua, “si la justicia no hace nada, nosotros estamos dispuestos a tomar la justicia popular, si no hay una solución a todo esto y si este sujeto sigue libre, lo que vamos a hacer es buscarlo y hacerle lo mismo que hizo con nuestro colega. Ojalá no se cruce por nuestro camino, sabemos dónde frecuenta y donde vive, esto no se va a quedar así. De modo que mejor se cuide, porque si nuestro compañero se muere, él va a pagar las consecuencias”, amenazaron los motocarristas.
Ojalá esta situación no se complique más y sea la justicia y las leyes peruanas que finalmente determinen si hubo o no responsabilidad alguna en este caso. Porque eso de ir y amenazar con agredir o atentar contra alguien, no es de personas civilizadas.
(C. Ampuero)





