- Intentan “volar” entre los muertos sin que nadie pare esa práctica.



Las imágenes son una muestra de cómo está gran parte de la juventud en provincias donde el alcoholismo y las drogas la tienen amenazada, sin que a las autoridades les pueda importar el problema social.
Desde la alejada zona fronteriza, que cada vez está más olvidada ya que hace dos días nuevamente se malogra el motor que daba energía; llegaron a este medio de comunicación fotos de escolares que escogieron el campo santo sin perímetro alguno, como la zona exclusiva donde absorber alucinógenos.
Lamentables, tristes, desamparadas y sin que nadie haga algo por ellas. Y es porque en realidad, a los representantes que están por la zona, poco o nada les importa el futuro inmediato de muchos jóvenes.
Matan a un soldado que fue hasta allá a servir a su patria, y la fiscalía no detuvo a los asesinos pese a que éstos le confesaron que le habían dado un brebaje y que murió, luego lo enterraron y de ahí no encontraban su cuerpo.
Con esos ejemplos de terror ¿qué pueden pensar qué vale la vida éstos jóvenes que prefieren escapar de esa realidad de abandono, con malas prácticas que atentan contra su organismo? La marihuana las evade, se ríen, sacan incluso su tableta, aparentando que cumplen con su labor, cuando en realidad, no quieren saber nada de ella.
¿Qué se les puede decir a las autoridades actuales? ¿Qué?





