- Comerciantes advirtieron una menor oferta del principal insumo para la elaboración del juane mientras la falta de una feria tradicional organizada generó confusión entre productores y compradores.
La víspera de la Fiesta de San Juan estuvo marcada por una preocupante escasez de hoja de bijao y por cuestionamientos a la Municipalidad Distrital de Belén debido a la falta de organización de una feria tradicional que durante décadas se desarrolló en la cuadra 2 de la calle Abtao, principal punto de encuentro entre productores rurales y compradores de productos sanjuaninos.
Durante la jornada del 23 de junio, decenas de agricultores procedentes de comunidades ubicadas en la cuenca del Amazonas, como Astoria, Centro Arenal, Barrio Florido y Santa Clara, llegaron a la ciudad para comercializar hojas de bijao y otros productos necesarios para la preparación del tradicional juane.
Sin embargo, los propios productores señalaron que este año la cantidad de hoja disponible fue considerablemente menor en comparación con campañas anteriores. Explicaron que factores climáticos y la presencia de plagas habrían afectado las plantaciones, reduciendo la producción y limitando la oferta en los principales centros de venta.
Los comerciantes indicaron que en años anteriores era común observar grandes cargamentos de hojas llegando a Iquitos desde distintas comunidades ribereñas. No obstante, durante esta campaña la presencia de vendedores fue menor y numerosos compradores reportaron dificultades para encontrar el producto.
A esta situación se sumó la falta de una feria oficial organizada por la Municipalidad Distrital de Belén. La ausencia de un espacio tradicional provocó que muchos productores se dispersaran en diferentes calles del distrito, generando confusión entre los consumidores que acudieron a los lugares donde históricamente se instalaba la feria sanjuanina.
Diversos comerciantes cuestionaron que la comuna belenina no destinara recursos ni personal para una actividad que únicamente requería el cierre temporal de una vía durante la jornada previa a la festividad. Consideraron que la decisión reflejó una preocupante falta de planificación para una de las celebraciones culturales más importantes de la Amazonía peruana.
Los vendedores también advirtieron que la situación afectó directamente a pequeños productores rurales que viajaron durante horas para ofrecer sus productos y que, al llegar a la ciudad, no encontraron una organización clara sobre los espacios habilitados para la venta.
La falta de previsión municipal terminó generando malestar entre comerciantes y compradores en una fecha clave para la economía popular y para las tradiciones amazónicas, dejando en evidencia la ausencia de una estrategia que permita preservar y fortalecer una actividad vinculada a la identidad cultural de Loreto y a la festividad más representativa de la selva peruana. (K. Rodriguez)






