Siempre escuchamos decir que los peruanos olvidamos rápido lo pasado. Puede ser una de nuestras debilidades, o tal vez en realidad no estamos muy atentos, ni seguimos minuciosamente o por lo menos con ciertos detalles lo que va pasando en nuestro país desde el gobierno central, bajando a los gobiernos regionales, municipalidades provinciales y distritales.
Es por eso que el reconocido periodista nacional Gorriti ha comentado que es posible que el sector político de Keiko Fujimori, piense que el Perú sufre de una epidemia de amnesia, ello porque “enrostran a otros los pecados que les pertenece, como “golpe de Estado, cierre del Parlamento y disolver el Congreso”. O sea, lo que ellos hicieron, pero como ya no nos acordamos, lanzan su rechazo.
Es necesario decir que no solo es una posible creencia del entorno de la lideresa fujimoristas, en nuestra región hay muchas exautoridades que nos quieren dar lecciones, reflexiones y mensajes en contra de la corrupción, o sugerencias de cómo combatirla, pero cuando estuvieron en el poder político no lo hicieron. Suena patético.
Esta expresión de la amnesia también se podría asociar al hecho de quienes hicieron gestiones nada positivas, descansan y vuelven después de un tiempo a postular como si nada hubiese pasado. Ah, seguro piensan que esa premisa de la epidemia de amnesia, sea cierta.
Nos parece que el tema va más por nuestro descuido y poca cultura de estar muy atentos a la vida política, por lo menos como información, como cultura general y por supuesto, como deber cívico. Claro, nuestra clase política esta tan desprestigiada que no tenemos muchas ganas de meternos en una “olla de grillos”.
Por supuesto que no es necesario, sin embargo es importante seguirle los pasos a los actos de las organizaciones en relación a los mensajes que propalan. Ya sabemos que hay más incoherencias entre lo dicho y el hecho, que las partículas de aire que respiramos. Crucial.
Entonces, la percepción ciudadana en un gran número es que todo o casi todo está fregado. Pero, es salvable, claro que sí, aunque hay espacios que tienen que ser cortados de raíz para resurgir como nación junto a las instituciones que tienen nobles objetivos, pero está plagada de corrupción. Es donde también hay “pequeñas mafitas” o como decía una exautoridad, tengo que lidiar “con mis pirañitas” sino la institución no funciona.
Vemos que no debemos olvidar que estamos como estamos partiendo de cada uno de nosotros, con menores o mayores “pecadillos” anti desarrollo, por lo que debemos aprender a estar lo mejor informados posibles para ayudar a que la premisa de “epidemia de amnesia” quede en la historia y seamos un pueblo pensante bien parado, para desechar a los políticos que solo quieren favorecerse sin pensar en el desarrollo colectivo.
Lo Último
Epidemia de amnesia
Date:




