- Fue lo escuchado en la reunión de comuneros de la zona de influencia petrolera y los representantes de la empresa Upland y Perupetro.
Nítidamente se pudo observar eso en el evento convocado por Perupetro para que la empresa UPLAND dé a conocer a los líderes indígenas, los trabajos que viene ejecutando. Hay división entre algunas comunidades asentadas en el Lote 8 del distrito de Trompeteros porque los beneficios por la explotación petrolera, no llegan a todos. Como en realidad debería de ser.
Varios líderes expresan que no cuentan con agua limpia para el consumo humano en sus comunidades, por lo que muchas veces toman agua del río Corrientes. Por otro lado, Rusbel Mucushúa, líder de la comunidad de Peruanito, dijo que ellos no tenían a ningún hermano indígena trabajando en la empresa Upland.
“Siempre he mandado oficios para que nos apoyen, pero nunca han dado respuesta. Ahora que va a ser nuestro aniversario en el mes de noviembre, esperamos que siquiera nos envíen un saco de arroz”, mencionó. A lo que el representante de Upland respondió que lo dieran por hecho.
El líder de “Patoyacu” contó que había enviado 5 cartas a la empresa solicitando la presencia de Upland en el primer congreso de la federación, pero que le respondieron que no tenían personal. Recordó que también pedían a un técnico electricista para que los ayude con sus motores para la electrificación, y nadie llegó.
“En Patoyacu seguimos con la tosferina. Urarinas ha sido azotado por ese mal. Es algo bien “lamentoso” (dijo en su forma de expresarse) y lo decimos porque vivimos ahí. Sinceramente señores de Upland y Perupetro, creo que acá falta más comunicación con el personal de campo. Una persona de gestión social que esté en la misma cuenca”, acotó.
Otro apu les dijo que lo mostrado en la pantalla sobre beneficios y apoyos, era una gran mentira, porque en la realidad no era así.
“Yo voy llevando oficios a la empresa desde tan lejos para que me apoyen y siempre me han negado. Creo que es una gran mentira lo que dice que sí está cumpliendo con las comunidades.
Deberían dar prioridad a los pueblos que estamos más lejos de Villa Trompeteros, pero no lo hacen, solo atienden a los que están cerca. Yo llego sufriendo desde mi pueblo para conseguir algo y regreso sufriendo, sin nada.
Dicen que apoyan en salud, educación, no sé cuándo habrán ido a dejar algún apoyo, allá nadie los ha visto. Yo lo que les puedo decir es que esta empresa no está cumpliendo con todas las comunidades de la zona petrolera del lote 8”, puntualizó.
Por su parte, la persona que hizo de traductor en el taller y que también es vicepresidente de FECONACO, confirmó que era verdad lo que decía el líder indígena, que la empresa entregaba apoyo a algunas comunidades y a otras no.
“Todos vamos en busca de apoyo social porque las poblaciones lo necesitan, por ahora están careciendo de ese apoyo. Algunos sí reciben y otros no, como Pijuayal, Valencia, Sión, Belén, no hay ninguna empresa comunal que trabaja en el Lote 8 Percy Rojas.
Ojalá y por medio del diálogo se pueda corregir lo que está pasando. Y también comparto la idea de mi hermano Andrés Sandy, de apoyar de verdad a la educación, por ejemplo, con la construcción de un Instituto Tecnológico o Pedagógico, para que nuestros hijos no tengan que venir a estudiar a Iquitos.
Ustedes saben que hay jóvenes que salen a estudiar a otras partes desde sus comunidades, con el bolsillo de sus papás. La empresa debe apoyar ya que los papás no son millonarios, son apus y autoridades indígenas que no ganan un sueldo, no tienen ingresos fijos, no son personas que puedan contar con préstamos”, apuntó.




