- Moradores del nuevo asentamiento humano 29 de Junio denuncian que desde hace tres días un grupo de personas habría tomado parte del sector y estaría impidiendo el ingreso de las familias.


Familias del nuevo asentamiento humano 29 de Junio, ubicado en la ampliación Santo Tomás, denunciaron que por tercer día consecutivo viven momentos de tensión y temor debido a la presencia de presuntos traficantes de terrenos que habrían tomado el control de parte del sector.
Según los moradores, varias personas estarían impidiendo que las familias ingresen a los predios que aseguran ocupar desde antes. La situación ha generado preocupación debido a que algunos vecinos permanecen alejados de sus viviendas por temor a posibles enfrentamientos.
Los pobladores señalaron que durante la jornada de ayer intentaron retornar al lugar, pero habrían sido recibidos con disparos realizados presuntamente por personas que portarían armas de fuego. Ante el riesgo, optaron por retirarse para evitar que la situación terminara con heridos o consecuencias más graves.
Esta mañana, un grupo de moradores decidió ingresar nuevamente al sector con el objetivo de recuperar sus pertenencias y permanecer en las viviendas que aseguran les corresponden. Sin embargo, manifestaron que continúan temiendo el retorno de las personas señaladas como responsables de las amenazas.
Los vecinos sostienen que el conflicto estaría relacionado con un presunto intento de apropiación y tráfico de terrenos, aunque estas acusaciones deberán ser investigadas y corroboradas por las autoridades competentes antes de establecer responsabilidades.
La situación mantiene en alerta a familias enteras, entre ellas niños y adultos mayores, quienes temen quedar expuestos a nuevos actos de violencia si no existe presencia permanente de las fuerzas del orden en la zona.
Ante ello, los moradores solicitaron la intervención urgente de la Policía Nacional para garantizar la seguridad, recuperar el control del sector e identificar a las personas que presuntamente habrían efectuado disparos y amenazas contra la población.
Finalmente, las familias pidieron que también intervengan el Ministerio Público y las autoridades locales para esclarecer la situación legal de los terrenos y evitar que el conflicto continúe escalando. Señalaron que su principal preocupación es poder retornar a sus viviendas sin temor a ser atacados.
(K. Rodriguez)




