

Tras varios años sin mantenimiento eléctrico, la I.E.P.S. Bilingüe Intercultural N.° 64479 “Pastor Valencia Peña”, en Cushillococha, mejora las condiciones de todos sus ambientes, en beneficio de más de 300 estudiantes. La intervención forma parte del programa de responsabilidad social “Escuela Segura”.
En una comunidad amazónica donde la educación también cumple la tarea de preservar la lengua, la cultura y la identidad de las nuevas generaciones, contar con instalaciones eléctricas seguras no es solo una necesidad técnica: es una condición necesaria para enseñar, aprender y avanzar.
Con esa visión, Electro Oriente llevó el programa “Escuela Segura” hasta la comunidad de Cushillococha, en la provincia de Mariscal Ramón Castilla, para intervenir la infraestructura eléctrica de la I.E.P.S. Bilingüe Intercultural N.° 64479 “Pastor Valencia Peña”, institución que atiende a 338 estudiantes, pertenecientes al pueblo originario Ticuna.
La intervención adquiere especial relevancia porque el plantel acumulaba varios años sin un mantenimiento adecuado de sus instalaciones eléctricas. Tras un diagnóstico técnico realizado por especialistas de Electro Oriente, el proyecto permitió atender puntos críticos y mejorar las condiciones eléctricas en las aulas donde se desarrolla la jornada educativa, las oficinas administrativas, el comedor donde los estudiantes reciben sus alimentos y el espacio destinado a reuniones y actividades de coordinación. De esta manera, se reducen factores de riesgo y se generan entornos más seguros y adecuados para estudiantes, docentes, personal administrativo y toda la comunidad educativa. Pero el impacto va más allá de la infraestructura.
Una red eléctrica en mejores condiciones permite que los docentes puedan incorporar con mayor seguridad herramientas tecnológicas a sus actividades pedagógicas, fortaleciendo las posibilidades de enseñanza en una institución donde la educación intercultural bilingüe forma parte de la vida cotidiana de la comunidad.
El director del plantel, Alberto Coello Santos, resumió el valor que representa disponer de energía para el trabajo educativo.
“Cuando no hay energía es una preocupación, porque la necesitamos para hacer documentos, para la planificación y para nuestras actividades. Donde no hay energía, no hay desarrollo”.
Para Electro Oriente, esta intervención expresa una visión de Responsabilidad Social Corporativa vinculada directamente al desarrollo de las comunidades donde presta el servicio eléctrico: identificar brechas, contribuir a reducir riesgos y generar condiciones que permitan que la energía tenga un impacto concreto en la calidad de vida de la población.
Por ello, “Escuela Segura” no se limitó a la mejora física de las instalaciones. Como parte de la jornada, la empresa desarrolló también una charla de sensibilización sobre riesgos eléctricos, dirigida a la comunidad educativa, con el propósito de fortalecer una cultura de prevención, promover el uso seguro de la electricidad y contribuir a la sostenibilidad de las mejoras realizadas.
La participación de docentes, estudiantes y familias resulta fundamental para que estos avances perduren. En ese sentido, la intervención promueve también la corresponsabilidad en el cuidado de la infraestructura educativa y en el uso responsable de la energía.
En Cushillococha, donde conviven la educación formal y la riqueza cultural del pueblo Ticuna, mejorar la seguridad eléctrica de una escuela representa una inversión con impacto social directo: protege a los estudiantes, facilita nuevas herramientas para la enseñanza y fortalece las condiciones para que una comunidad amazónica continúe construyendo su propio desarrollo.
Con acciones como “Escuela Segura”, Electro Oriente reafirma su compromiso de acompañar el desarrollo regional no solo a través de la prestación del servicio eléctrico, sino también mediante iniciativas de responsabilidad social que convierten la energía en una herramienta para la educación, la prevención y la generación de oportunidades.




