- En todo el país y en diversas regiones el coronavirus viene dando serios golpes a la población, particularmente aquellos que están en “primera línea”; médicos, enfermeras y enfermeros, militares y policías.

Loreto cuenta con varios fallecidos, hecho que preocupa teniendo en cuenta que son factores que influyen en la propagación, la escasez y sobreprecio de medicamentos, sumado a la falta de empresas para la venta de oxígeno, junto a la fatal irresponsabilidad de muchos pobladores, acto genera incertidumbre en la alicaída ciudad de Iquitos.
Nuestros policías también son parte de las estadísticas, quienes ven aminorada sus condiciones de atención de su salud al ser parte de la mencionada primera línea en su propósito de cortar la propagación de este mal.
Sobre el fatal hecho que convulsiona el entorno policial, el Comando de la IV Macro Región Policial en cumplimiento a los protocolos establecidos viene ejecutando los actos fúnebres con participación de los familiares y un reducido número de efectivos policiales quienes acuden a las viviendas de cada efectivo policial fallecido, para rendir los honores correspondientes mediante la entrega oficial de un pabellón nacional que la defendió y de la prenda de cabeza (quepí) de estos hombres caídos defendiendo a la población; tal vez este sencillo acto, no logre reconfortar a las familias de los policías, es importante reconocer en cada policía nacional su entera contribución hacia su patria, el Perú.
Al promediar las 10.05 horas de hoy, se rindió homenaje al Suboficial Técnico 2ª. PNP Roger Vásquez Chumbe, quien en vida prestaba servicios en la Comisaría 9 de Octubre; el acto protocolar estuvo presidido por el Coronel José Antonio Franco Huayta en su condición de Jefe encargado de la Región Policial Loreto, quien junto a una Comisión de efectivos policiales, se constituyeron hasta la vivienda de los familiares del extinto efectivo policial, en cuyo lugar procedieron a los actos protocolares previstos; fue la señora Nely Isla López, esposa del policía fallecido quien en su representación recibió la enseña nacional y la prenda de cabeza del efectivo policial fenecido.
Honor y gloria a cada efectivo policial caído, fuerza moral a quienes, en las calles, en sus unidades, todos los días y a cada hora cumplen con su sagrada misión asumida con firmeza para defender a la población hasta perder la vida.
La población debe reconocer en estos hombres y mujeres, por su valía y entrega para ubicarse y hacerle frente al enemigo invisible o no y defendernos; Dios te guarde, te bendiga hoy, mañana y siempre Policía Nacional del Perú. (C. Ampuero)





