-A raíz del colapso de sus desagües
La estructura de un hospital esta especialmente diseñada para cumplir las funciones de prevención, diagnóstico y tratamiento de enfermedades. Pero muy aparte de la estructura también está el aspecto de higiene hospitalaria, lo cual es fundamental en el control de infecciones.
El medio ambiente hospitalario cumple un rol importante en la transmisión de enfermedades y se ha podido relacionar, en algunas oportunidades, como causa directa de la infección de los pacientes, y ha sido responsable de grandes brotes epidémicos.
Pero ingresar al Hospital Regional de Loreto «Felipe Arriola Iglesias» es presenciar y percibir que el ambiente hospitalario no es el adecuado. A raíz del colapso que tuvo con sus desagües, el ambiente en todo este nosocomio es indescriptible, pero para poner una definición se le denominará a podredumbre.
¿Cómo un hospital o nosocomio que debería brindar un espacio adecuado, limpio, no solo en infraestructura o implementos, sino también de medio ambiente, pueda estar funcionando de esta manera?.
Hoy se considera que todo lo que rodea al paciente debe gozar de una exhaustiva higiene para prevenir infecciones, como principio fundamental se tendrá en cuenta que todo lo que se encuentre limpio y seco no desarrollará gérmenes que puedan provocar infecciones en los pacientes.
Pero si el ambiente, o parte de las áreas verdes tiene agua empozada, olores nauseabundos, no brinda un adecuado servicio a la población. Dentro de los objetivos de cumplir las normas de higiene hospitalaria está la de disminuir la mayor cantidad de microorganismos contaminantes y suciedad del medio ambiente.
Hasta cuándo el Hospital regional seguirá con estos problemas que también afectan, no solo a los trabajadores, sino también a los pacientes. (MIPR)





