-«Hay una venganza contra mi persona por ser presidenta de la comisión de asistencia de toda la universidad», sostuvo.
Luego de ser denunciada por la Dra. Rossana Torres Silva, decana de la facultad de enfermería de la UNAP, la docente Adilia Elizabeth Panduro De Cárdenas salió al frente de las acusaciones y dijo que todo este problema estaba «armado» con la finalidad que se demostrara la posibilidad de su culpa, acusando a la decana, Rossana Torres, la secretaria académica, Rosario Bardales Arévalo, la jefa de departamento, Ruth Vílchez Ramírez y el responsable de cómputo, Luis Tangoa, de todo este lío.
«Ellos ingresan el día anterior cuando la facultad estaba cerrada por un paro de los administrativos de la UNAP, entonces, yo no fui ese día, al día siguiente tenía la actividad que estas personas conocían, pero qué sucede, yo tengo la seguridad que ese equipo de cómputo se «perdía» de todas maneras ese día porque tengo la seguridad que fue sacado el día anterior por estas personas, ¿no es raro que un monitor del departamento de ciencias clínicas esté en una sala de cómputo, donde solamente hay computadoras?»
Según la docente Adilia Panduro, tiene la completa seguridad que las personas que ha mencionado tienen que ver con la autoría intelectual que el monitor aparezca en su bolso, pero no sabe exactamente quién lo puso.
«Estas personas tuvieron que ver con este caso, ¿por qué hago esta acusación que es muy seria y muy grave?, porque yo en mi condición de presidenta de la comisión de control de asistencia a los docentes en toda la universidad, no solo en la facultad, he ido descubriendo cosas que comprometen a estas personas, sin lugar a dudas esto es un acto de venganza por parte de la decana y el grupo de su entorno, en especial de la señora Vílchez»
Asimismo, mencionó que cuando fue a hacer el control de supervisión a la jefa de departamento no la encontró en su hora de clases, ni a ella ni a sus alumnos, tampoco encontró a una docente en su clase de práctica en el hospital, y lo más interesante del caso es que aún no ha enviado su informe, pero ya la habían cuestionado. Dijo además que en sus 23 años de servicio ha ocupado varios cargos en su facultad y en la universidad y nunca tuvo un problema de este tipo para que ahora la quieran incriminar.
No descarta realizar una contrademanda a las personas que ha mencionado para limpiar su honor y dijo que llegará hasta las últimas consecuencias para demostrar su inocencia. (C. Ampuero)





