- Disafilpa les prometió ir hasta su zona, pero aún no llegan.
Pedro Rayo Pizango, presidente de la comunidad cocama “Brisas del Marañón” ubicada a 16 minutos de Nauta, menciona que ya no saben dónde acudir para ser escuchados y contar con la titulación de su terreno como comunidad nativa. En el espacio viven unos 216 moradores desde hace 6 años.
“Lo que pasa es que ese terreno hace años lo tenía un cura de nombre Jario Reyes Culqui, pero después aparece a nombre de Lin Reyes Culqui, su hermana. Lo que ahora nos está restringiendo nuestra titulación como comunidad nativa.
El traspaso se ha hecho con documentos falsos, eso hemos verificado. Eso a través de la persona Warren Guerrero Chota, quien trabaja en el gobierno regional de Nauta. Son documentos informales, en los que también ha influido Enrique Vinatea, trabajan de la mano por eso se truncan los documentos.
Recibimos mucho maltrato psicológico por parte de la municipalidad de Nauta diciendo que no somos comunidad nativa. Piden que salgamos de ahí, pero cómo salir si nosotros encontramos una montaña llena de maleza y ahora es un lugar donde se puede vivir. Nosotros trabajamos esa tierra, exigimos nuestro saneamiento físico legal a Disafilpa” señaló Rayo.





