- Durante el paro y queda registrado en video.


Lo que debía ser una jornada de protesta terminó con un intervenido por presuntos actos de vandalismo contra vehículos estacionados. Javier Martín Villanueva Torres, de 43 años, fue detenido en flagrancia por agentes de la Comisaría 9 de Octubre, luego de ser identificado como el hombre que aparece en videos difundidos en redes sociales dañando llantas de motocicletas durante el paro regional de 72 horas.
La intervención se produjo en la intersección de las avenidas Abelardo Quiñones y Participación, donde los agentes realizaron acciones de búsqueda tras conocer las imágenes que registraron el ataque contra vehículos estacionados.
Según la información policial, Villanueva Torres habría utilizado un objeto punzocortante para pinchar intencionalmente las llantas de varias motocicletas que se encontraban en las inmediaciones. Las imágenes difundidas en redes sociales fueron incorporadas como parte de las evidencias que serán materia de investigación.
El intervenido fue trasladado inicialmente a la Sección de Investigación Criminal de la Comisaría 9 de Octubre y, posteriormente, será puesto a disposición del DEPINCRI Iquitos para continuar con las diligencias correspondientes.
La Policía informó que el detenido sería integrante de la CGTP y que registra antecedentes policiales y judiciales por investigaciones relacionadas con lesiones y hurto agravado. Esta información deberá ser corroborada dentro de las diligencias correspondientes.
El caso vuelve a poner sobre la mesa los límites de una protesta. Manifestarse y reclamar ante las autoridades es un derecho, pero pinchar llantas, dañar vehículos o afectar bienes de personas que no participan de la protesta no forma parte de una protesta pacífica y puede generar responsabilidad penal.
Mientras continúan las investigaciones, las autoridades deberán determinar la responsabilidad individual del intervenido y establecer cuántos vehículos habrían resultado afectados.
La protesta puede expresar una demanda social; el vandalismo, en cambio, termina perjudicando a ciudadanos que muchas veces nada tienen que ver con el conflicto. (C. Ampuero)





