– Para variar, dos de ellas se encuentran embarazadas
– Estaría queriendo justificar su acción diciendo que es una costumbre indígena
Caso indignante. La señora Ilmer Vela de Gonzáles (47) llegó hasta la comisaría 09 de Octubre para denunciar el delito de violación sexual en agravio de sus hermanitas de 8, 11, 13 y 15 años de edad, por parte de su padrastro Nicolás Dávila Vásquez (56).
El hecho habría ocurrido en el caserío Pucaurquillo, río Ampiyacu, distrito de Pebas, provincia de Ramón Castilla. Las menores vivían con su madre y su padrastro.
Según consta en la denuncia, el sujeto les decía a las menores ‘vamos a ver las trampas que he colocado para cazar’. Una vez ahí, en el silencio del monte y sin nadie de cómplice las ultrajaba sexualmente. Al parecer, así hacía cada vez que iba con cada una de sus hijastras.
Lo peor de todo, es que a raíz de los constantes abusos, dos de las menores, de 13 y 15 años, actualmente se encuentran embarazadas de 20 y 30 semanas, respectivamente.
Al parecer, la madre tenía conocimiento de todo lo que ocurría ya que sus mismas hijas le contaron, pero hacía oídos sordos seguramente de miedo a quedarse sin marido que le sustente (caso típico en la chacra).
Al ver que la mamá no hacía nada, las menores le contaron a su hermana mayor aprovechando que vinieron a Iquitos para tramitar sus DNI. Y es ahí cuando se realiza la denuncia respectiva. En la actualidad, las cuatro se encuentran bajo el techo de Ilmer Vela.
El certificado médico legal de integridad sexual arrojó desfloración himenial antigua para todas las menores; además, declararon en la Cámara Gesell por separado y ahí afirmaron que fueron víctimas de abuso sexual por parte de su padrastro. Las autoridades vienen agilizando el caso para tomar las medidas pertinentes y sancionar al sujeto.
Por su parte, el abogado de Nicolás Dávila, estaría pretendiendo ampararse en que la acción del acusado es algo normal para ellos por ser una costumbre indígena. Increíble. (GL)







QUE TALES HIJOS DE PUTA ESTOS DOS MISERABLES…EL VIOLADOR Y EL ABOGADO