Y como siempre el mundo globalizado percibe que una vez más se desperdician las oportunidades de un diálogo comprometido para con el desarrollo de las poblaciones ubicadas en cordones de extrema pobreza, las mismas que recurren muchas veces a ejecutar tareas ilícitas para sobrevivir. No todos, pero sí gran parte y ello viene preocupando a no pocos países. La extensión del sembrío, preparación y comercialización de droga en cantidades descomunales es un asunto que lleva décadas y la búsqueda de una solución racional y sostenida, parece cada día esfumarse entre el «humo» de consumidores que pagan millones de dólares por «volar» con los alucinógenos.
Cabe recordar que dicha cumbre pasará a la historia por ser la primera cita continental en la que se debata de modo abierto, la despenalización de las drogas, donde se ha solicitado -por lo menos- un cambio en el enfoque tradicional para exterminarla, acción que por ahora ningún país lo ha logrado. Guatemala (golpeado por el delito) se hizo presente en la mencionada cumbre para plantear la propuesta de formar una comisión académica y científica que analice la iniciativa de despenalizar las drogas, cuyos resultados se tendrían que presentar en la próxima asamblea general de la OEA a desarrollarse en el mes de junio, a fin que luego se tomen las decisiones necesarias.
Como se conoce, EEUU ha aceptado debatir sobre tan espinoso tema, y es que todos lo saben, EEUU emplea una política de militarización y otras acciones de enfrentamiento, en su creencia que con el ataque se aniquila el negocio del polvo blanco y otras drogas que poco a poco van matando la razón de los seres humanos. Entre ellos, varios cientos de miles de norteamericanos. Conocido es que EEUU, México y Paraguay son los principales productores de marihuana, mientras que en Canadá es un gran productor de drogas sintéticas. EEUU y Brasil, según datos estadísticos son los principales mercados para el consumo de drogas que degeneran al ser humano.
Lo de lamentar en el serio problema es que los mandatarios, al iniciar sus gestiones, prometen que pondrán especial énfasis para aniquilar el «fabuloso» negocio de muchos, sin embargo al pasar los meses se interesan más en temas particulares antes que buscar el consenso entre las diversas naciones inmersas en el sembrío, proceso y comercialización de drogas. La muestra más reciente fue el presidente de los EEUU, quien prometió una alianza entre diversos países de América Latina (productores de drogas) para impulsar políticas que coadyuven a su destrucción. Poco ha hecho, casi nada. Cada país sigue en la rutina de ejecutar operativos de destrucción e incautación de drogas, pero nadie ataca la raíz del ilícito para por fin poder dominarlo.
Y es que mientras la pobreza siga cabalgando en el «estómago» de los hijos de zonas alejadas, abandonados a su libre subsistencia; mientras que el fantasma de la muerte y las carencias les aprieten la vida y la de sus familias debido a la falta de oportunidades para desarrollar tareas lícitas, mientras todo ello persista…siempre la siembra, proceso y comercialización de drogas seguirá presentándose como caldo de cultivo para los seres «invisibles», los no vistos o tomados en cuenta por los gobiernos de turno. No son todos los pobres los que aceptan ingresar al negocio del círculo blanco, pero sí una cantidad considerable. Las estadísticas de las incautaciones a cargo de la policía, así lo confirman.





