- Especialista advierte que malos hábitos alimenticios y sedentarismo impulsan el avance de estas enfermedades silenciosas en la región


La diabetes y la hipertensión arterial se han convertido en una creciente preocupación en la región Loreto, no solo por su impacto en la salud pública, sino porque cada vez se presentan en personas más jóvenes, advirtió el médico Cristian Díaz, coordinador regional de la estrategia de daños no transmisibles.
El especialista explicó que estas enfermedades suelen avanzar de manera silenciosa, sin síntomas evidentes en sus etapas iniciales, lo que provoca que muchos pacientes acudan a los establecimientos de salud cuando ya presentan complicaciones graves.
A diferencia de enfermedades infecciosas como el dengue o la malaria, que suelen captar mayor atención, Díaz señaló que las enfermedades crónicas no transmisibles pueden generar consecuencias más severas si no son controladas a tiempo, como daño renal que obliga a los pacientes a someterse a hemodiálisis de forma permanente.
Uno de los aspectos más preocupantes es el incremento de casos de diabetes en jóvenes desde los 18 o 20 años, situación que se relaciona directamente con hábitos alimenticios inadecuados y el aumento del sobrepeso en la población.
En ese sentido, indicó que en Loreto existe un alto consumo de carbohidratos en la dieta diaria, con platos ricos en arroz, plátano, frejoles y yuca, a lo que se suman bebidas azucaradas y gaseosas que elevan los niveles de glucosa en la sangre.
A este escenario se suma el sedentarismo, impulsado por el uso frecuente de mototaxis, el tiempo prolongado frente a dispositivos electrónicos y la preferencia por comida rápida, factores que reducen la actividad física y aumentan el riesgo de desarrollar estas enfermedades.
En cuanto a la hipertensión, el médico alertó que el consumo excesivo de sal es un factor determinante, incluso en prácticas comunes como añadir sal a frutas, además del consumo de alcohol, tabaco y cafeína, que agravan el cuadro.
Finalmente, el especialista exhortó a la población a realizar controles médicos periódicos, como la medición de la presión arterial desde los 18 años y el dosaje de glucosa a partir de los 40, así como adoptar hábitos saludables. Recordó que los servicios de detección y control están disponibles en el sistema de salud, pero es fundamental acudir a tiempo para evitar complicaciones como infartos, pérdida de la visión, daño renal o amputaciones. (K. Rodriguez)





