- Deforestación y cultivos de coca amenazan ecosistema único mientras sigue pendiente su protección como área de conservación regional.


El avance de la deforestación, los cultivos ilícitos de coca y el narcotráfico en la región Loreto ponen en riesgo la conservación de la zona ecológica Aguas Calientes Maquia, ubicada entre las provincias de Requena y Ucayali, en las inmediaciones de la ciudad de Contamana.
Este espacio es considerado uno de los ecosistemas más singulares de la Amazonía peruana por sus características geológicas y biológicas, destacando una quebrada de origen tectónico de aproximadamente cinco kilómetros que forma seis pozas con diferentes temperaturas.
Según explicó Rafael Pino, en algunos puntos el agua alcanza hasta los 85 grados centígrados en época seca y, al mezclarse con corrientes frías, genera pozas térmicas naturales con potencial turístico. Además, contienen minerales como azufre, hierro y sales, consideradas por la población local como terapéuticas.
El área, que supera las 98 mil hectáreas, alberga nueve cascadas, tres cataratas y una importante biodiversidad, con al menos 259 especies de aves, 517 de plantas, 38 de mamíferos y 109 de peces. Entre sus principales atractivos destaca una colpa de guacamayos, donde se concentran entre 100 y 200 aves, constituyendo un espectáculo natural de alto valor.
Pese a este potencial, la zona continúa sin protección oficial. La propuesta para su categorización como Área de Conservación Regional (ACR), impulsada desde 2013 por el Gobierno Regional de Loreto, el SERNANP y otras instituciones, aún no se concreta, pese a contar con expediente técnico aprobado.
Mientras tanto, las amenazas se intensifican, especialmente en el sector norte del área, donde en los últimos cinco años se ha registrado una acelerada deforestación asociada al avance de cultivos ilícitos. Se estima que más de 2000 hectáreas de bosque han sido afectadas por esta actividad.
Autoridades y especialistas coinciden en que la creación del ACR es urgente para frenar estas economías ilegales y promover un modelo de desarrollo sostenible basado en el turismo. En ese sentido, el alcalde provincial de Ucayali-Contamana, Rodolfo Lovo Tello, señaló que la zona podría convertirse en un eje turístico clave para la región.
De concretarse su reconocimiento, se beneficiaría directamente a miles de familias de comunidades nativas y campesinas, fortaleciendo su economía y protegiendo un ecosistema único. Sin embargo, mientras no se adopten medidas concretas, Aguas Calientes Maquia seguirá expuesta a actividades que amenazan su conservación y su futuro. (K. Rodriguez)





