- Abogado cuestiona inacción del Estado y pide analizar causas estructurales tras hechos de violencia.
El abogado Jorge Tacuri advirtió que lo ocurrido en la comunidad de Providencia, en la región Loreto, no puede ser interpretado únicamente como un hecho delictivo, sino como la expresión de un conflicto social que no fue atendido oportunamente por el Estado.
Según explicó, reducir el caso a un problema de criminalidad invisibiliza las causas estructurales que originaron la tensión en la zona, pese a que entidades como la Defensoría del Pueblo del Perú ya habían intervenido previamente bajo protocolos de gestión de conflictos sociales.
En ese sentido, cuestionó la falta de acción de instituciones clave como la Presidencia del Consejo de Ministros del Perú, el Gobierno Regional de Loreto y sectores vinculados a energía y minas, señalando que cuentan con oficinas especializadas en diálogo que no actuaron antes de que la situación escalara.
Tacuri sostuvo que lo sucedido evidencia una cadena de omisiones del Estado, al no haberse activado mecanismos de prevención en una zona donde el conflicto era evidente y había sido advertido con anticipación por diversas instancias.
Asimismo, alertó sobre el discurso que vincula a las comunidades indígenas con la criminalidad, señalando que este tipo de narrativas contribuyen a deslegitimar sus demandas y profundizan la brecha entre las zonas urbanas y rurales.
Indicó que esta percepción no es casual, sino que respondería a intereses que buscan debilitar la posición de las comunidades frente a actividades extractivas, restándoles legitimidad en sus reclamos territoriales y ambientales.
El abogado remarcó que la muerte de un efectivo policial es un hecho grave que debe ser investigado y sancionado conforme a ley; sin embargo, insistió en que el análisis no puede limitarse a ese episodio, sino que debe considerar el contexto integral del conflicto.
Finalmente, advirtió que, si no se abordan las causas de fondo y no se fortalece la gestión del diálogo, existe el riesgo de que nuevos conflictos sociales en la Amazonía vuelvan a escalar en violencia, con consecuencias similares o incluso más graves. (K. Rodriguez)





