- Celebraron «Bodas de Porcelana» de la Red de Prevención de Violencia
- La violencia responde a la imitación de comportamientos de generación en generación
«La historia de nuestra Red, hoy queremos contar, esa historia que ya se escribió y escribieron muchas mujeres, aquellas que nos tocó estar ahí acompañando a nuestras compañeras, amigas, madres y no solo acompañar, sino también vivir y recordar nuestras propias historias, relacionadas a la violencia, con ese cliché que algunas veces abrimos eventos para hablar de la violencia, levante la mano el que no sufrió violencia alguna vez en su vida, nos incluye a todas y todos», narra Silvia Arbildo Ruiz, coordinadora de la Red de Prevención y Atención de Violencia Familiar, Sexual y Género de Loreto – RPAVSGL.
«Nuestras historias de violencia responden a la imitación de comportamientos de generación a generación, que nos han ido trastocando nuestras vidas, vulnerando derechos y mutilándonos la vida, principalmente de la mujer, entendimos que vivíamos y aún vivimos en una cultura capitalista enraizada en un sistema patriarcal, donde la violencia física, psicológica, sexual y económica tiene que padecer la mujer, por solo el hecho de ser mujer, nacemos y venimos a este sistema que no elegimos y lo padecemos».
Recordó que por los años de 1997, «mujeres de la sociedad civil y el Estado, liderado por compañeras de INAGRUV, docentes de la facultad de enfermería, iban descubriendo en los claustros universitarios, con las estudiantes los trabajos que desarrollaban y sus preocupaciones conducían hacia el problema de la violencia hacia la mujer, la que exigió en ellas no solo plasmar en estudios, diagnósticos, sino también involucrarse con las víctimas y hacer incidencia, estar al lado de la víctima haciendo contención emocional y buscando un ambiente para las víctimas que no podían regresar a casa como hoy».
Señala: «En 1997, fueron las víctimas sin salidas que nos congregaron a formar este espacio que hoy llamamos Red e Prevención, Atención en Violencia Familiar Sexual y Género de Loreto, el logro es el trabajo articulado entre Estado y la sociedad civil organizada, teniendo como objetivo, la problemática de un gran porcentaje de mujeres violentadas por sus parejas y como consecuencia las familias disfuncionales».
Prosigue: «Hace 20 años un día de junio se formó la Red, coincidiendo con el PROMUDEH, la instancia del Ministerio de la Mujer, donde Susana Villarán, responsable de este ministerio, coincidentemente ella vino a nuestra ciudad, donde aprovechamos para invitarla compartir nuestra juramentación, figuras de mujeres, como Mirna Villacorta, Nara Olórtegui, Faviola Mares, Maritza Villanueva, María Elena Da Silva, Julia Jáuregui, Deysi Gómez, Pilar Murayari, nuestra querida Norma Ruiz (+), quien a muchos nos movilizó, no solo en cumplimiento de sus horas de trabajo o metas a alcanzar, sino por su misma naturaleza le llevaba a pensar en el problema de las mujeres, con todas sus fuerzas las 24 horas del día».
Acotó que fue difícil cambiar las ideas en torno a la mujer violenta, «exigíamos al estado la creación de la comisaría de la mujer para las víctimas de violencia, porque los policías varones se encargaron de decir por mucho tiempo en las comisarías a las mujeres que denunciaban violencia, «Que habrás hecho por eso te pega tu marido», hoy ese discurso ha disminuido, las limitaciones no nos cansaron».
Arbildo Ruiz relata que «cada vez éramos más los que integramos la red y aprendimos en el camino, nuestros aprendizajes nos llevaron proponer y generar políticas públicas a favor de los derechos de las mujeres, el PRIOL, 2010-2015, sujeta a normas internacionales a favor de la mujer, siendo el Primer Plan Regional que se generaba en el País. INAGRUV contaba con el apoyo económico de la cooperación Holandesa (HIVOS), contribuyó para que PRIOL (Plan Regional de Igualdad de Oportunidades de Loreto), se hiciera realidad, en el camino entendimos que no es fácil estar comprometidas con la problemática de las poblaciones vulnerables; pese a ello, instituciones del Estado y organizaciones de la sociedad civil, seguimos en el trabajo articulado, colectivo y solidario, desde nuestras experiencias y sobre todo de sus compromisos institucionales que pasa por los personales». (Diana LM.)






