- Celos enfermizos habrían conllevado a este feminicidio y suicidio

Cegado por los celos, Jhony Alemán Lavalle (55), se suicidó la madrugada de ayer pero antes mató a su esposa Marlene Estrada Trigozo (62). La trágica escena ocurrió en su vivienda, ubicada en el pasaje Olaya, a la altura de la cuadra 21 de la calle Calvo de Araujo.
Según los vecinos, el sujeto subió el volumen de la radio y tras una fuerte discusión con su pareja la atacó con un cuchillo, la degolló y realizó diversos cortes en el cuerpo. Luego se autoeliminó con la misma arma blanca.
“La lluvia era fuerte y el volumen de la radio estaba muy alto. Hasta ese momento no sabíamos absolutamente nada de lo que pasaba en la casa del vecino. Siempre solían discutir. Él era muy celoso. Incluso renunció a su trabajo de seguridad en el gobierno regional para estar en su casa y prácticamente vigilar a su mujer todo el día. Pero lo que pasó ayer fue algo muy fuerte para cada uno de los vecinos que vivimos en este pasaje. Su hija quién es policía, llegó a la casa y tocó la puerta incesantemente y nadie le abría. Fue entonces que vino a buscarme para poder ingresar por la parte de atrás pero la puerta estaba con picaporte. Luego tratamos de ingresar por la puerta de adelante. Era la misma situación, la puerta también estaba con picaporte. Eso nos señalaba que algo raro estaba pasando. Fue entonces que con el permiso de la hija que subimos por la fachada y rompimos parte del concreto. Luego hicimos lo mismo con el cielorraso. Grande fue nuestra sorpresa al encontrar a los dos vecinos en un charco de sangre y sin vida. Lo único que hicimos fue llamar a la policía para que vengan a constatar este lamentable hecho”, contó Ángel Torres, testigo del macabro hallazgo.
Marleny Estrada era trabajadora del Hospital regional de Loreto y siempre era celada por su conviviente, quien trabajaba como miembro de seguridad en el gobierno regional de Loreto.
Hasta el lugar llegó personal de la dirección regional de Salud para realizar la prueba de covid-19, tal como establece el protocolo de bioseguridad en estos casos.
Asimismo el fiscal de turno ordenó el levantamiento de los cadáveres y su traslado a la morgue central de Iquitos para la necropsia de ley.
Los familiares y vecinos hasta el momento no pueden asimilar este lamentable hecho.
(C. Ampuero)





