- Mientras que Petrotal firma convenio para dotar de expedientes técnicos a la comunidad.
No ha retribuido económicamente en nada a las viudas que ahora sobreviven haciendo diversas labores para alimentar a sus pequeños hijos. Las han ignorado pese a que ese trágico 8 de agosto de 2020 ellas perdieron a los padres de sus hijos, convirtiéndose en padre y madre en sus hogares.
“No te preocupes, voy a estar bien. Si no te llamo yo, te van a llamar otros para que me vayas a traer. A mi hijo que se cuide mucho” cuenta Katia Manihuari Ocumbe, que le dijo su esposo William López Ijuma (29) antes de salir hasta las instalaciones de la empresa Petrotal. Nunca más lo vio con vida. Tuvo que venir a Iquitos a recoger su cadáver.
“Yo pensaba que estaba vivo, que solo estaba herido, cuando llegué a Iquitos fue una terrible sorpresa al verlo muerto” habla compungida.
Un poco más allá está Lucelia Shupingahua Dávila, esposa de Chemilton Flores Crispín. Así como Joicy Ochavano Dosantos, esposa de Elix Ruiz Ortiz. Como que no quieren la foto, pero al final aceptan, hablan y la herida de ese trágico 8 de agosto 2020, nuevamente parece ponerse en carne viva.
“Hasta la fecha no hay justicia, seguimos andando en la fiscalía y el poder judicial por ellos. No hay avance en el caso. La empresa no nos ha retribuido en nada, nuestras familias nos apoyan para sacar adelante a nuestros hijos y algunas labores que hacemos como pequeña venta de productos.
La empresa Petrotal, en un momento parece que oye y luego se hacen los sordos. Hoy (ayer) se firmará un convenio para expedientes técnicos de obras en Bretaña, ahí nuevamente expondremos nuestra situación” mencionan.





