- Se supone que ellos debían estar en la lista de beneficiados que serían vacunados en sus casas.
Aunque en realidad los mismos familiares indicaron que varios adultos quienes tendrían que haber sido vacunados en sus casas, no quisieron esperar más pidiendo que los lleven de una vez para que les coloquen la primera dosis contra el mortal virus.
Doris Vega, llevó a sus padres al colegio “Sagrado Corazón”. “Mi mamá Laura Vargas estaba dudando porque es diabética e hipertensa, pero ya está adentro para que la vacunen. Mi padre Guillermo tiene 93 años, pero él dice que se siente fuerte y quiso que lo traiga a vacunar.
Sin embargo, cuando llegamos acá nos dijeron que no lo vacunarían porque él estaba en la lista de los que irían a vacunarlos en sus casas. Por eso estamos afuera esperando a que salga mi madre” contó la hija.
Felizmente tuvo la suerte que en ese preciso instante llegó la jefa zonal del programa Pensión 65 Gloria Rojas, quien de inmediato vio el tema y autorizó para que don Guillermo sea vacunado de una vez.
“Lo que pasa es que nosotros teníamos dos listas separadas, una para los adultos que pueden desplazarse y ellos debían acudir a los centros de vacunación. Y la otra lista donde están los adultos mayores que recibirían atención en su domicilio.
Pero hay adultos que quieren acudir al centro y nosotros respetamos esa iniciativa, por lo que se les está atendiendo. Nosotros invitamos a todos a sumarse a la campaña. El cronograma está establecido por Diresa. Es una gran campaña de inmunización para protegerlos del virus, sobre todo de una posible tercera ola” mencionó la jefa de Pensión 65.
De otro lado, se pudo recorrer el patio del colegio “Sagrado Corazón”, se vio a personal de la municipalidad de Maynas, técnicos de salud, licenciadas en enfermería, médico responsable para chequear de cerca alguna reacción en los adultos mayores vacunados, quienes se quedaban por media hora para ver si tenían algún problema luego de recibir la primera dosis de la vacuna Pfizer.
El vacunómetro estuvo conformado por dos licenciadas en enfermería con mucha experiencia. Mientras que los ojos de los dos representantes de la Contraloría General, no se despegaban del termo donde estaban las vacunas que serían colocadas. Así como ver igual que los frasquitos sean echados en una caja especial, para que luego no haya problema de pérdida.
Carlos Flores, hijo de la señora vacunada, dio a conocer que los hermanos tuvieron que reunirse y tomar una decisión puesto que su mamá no se quería vacunar.
Escuchó atentamente las recomendaciones de la enfermera una vez vacunada su progenitora. “No debe tomar cosas heladas, no debe hacer esfuerzo, no sobarle el brazo. Si en dos o tres días tiene malestar, pequeño dolor muscular, dolor de cabeza, lo único que tienen que darle es paracetamol” mencionó la enfermera.








