- Es vital en la lucha contra el crimen
En tan solo una semana, Iquitos ha sido escenario de dos homicidios cometidos con arma de fuego. Las víctimas: un albañil de 58 años y una empresaria de 61 años, cuyo trágico destino ha generado preocupación y alarma en la población. Ante estos hechos, la Policía Nacional del Perú (PNP) ha actuado con celeridad y eficacia, capturando en tiempo récord a los presuntos autores materiales de los crímenes. Tres de los implicados tendrán audiencia de prisión preventiva, pero hay un grave riesgo de que queden en libertad por falta de pruebas contundentes. Este caso deja al descubierto la necesidad urgente de contar con un laboratorio de criminalística en Iquitos, un recurso clave para asegurar la justicia y condenar a los responsables de delitos graves.
A pesar de los esfuerzos y logros en la captura de delincuentes por parte de la PNP de Loreto, el proceso judicial corre el riesgo de fracasar debido a la escasez de pruebas científicas que respalden las acusaciones. Actualmente, la prueba de absorción atómica, esencial para determinar si una persona ha disparado un arma de fuego, demora más de dos meses en obtenerse. Igualmente, las pruebas de homologación de ADN, que podrían ser decisivas en estos casos, tardan más de 45 días. Este retraso en la obtención de pruebas no solo pone en peligro el éxito de la acusación fiscal, sino que también contribuye a la impunidad de los criminales.
La falta de un laboratorio de criminalística en Iquitos no es un problema nuevo, pero los recientes homicidios lo han puesto nuevamente en el centro de la atención pública. La implementación de un laboratorio en la región permitiría realizar pruebas clave como la absorción atómica y el análisis de ADN de manera local, reduciendo considerablemente los tiempos de espera y proporcionando los elementos de convicción necesarios para asegurar largas condenas.
El gobernador regional y el alcalde de Maynas, deben tomar medidas inmediatas y gestionar ante el Ministerio del Interior o el mismo Ejecutivo la instalación de este laboratorio en la ciudad.
No se puede pasar por alto el trabajo destacado de la PNP de Loreto. La captura de los presuntos autores de estos homicidios en tiempo récord demuestra el compromiso y la capacidad de la policía para combatir el crimen en la región. Sin embargo, el trabajo de la PNP debe ser respaldado por un sistema de justicia eficaz, donde las pruebas científicas sean accesibles de manera oportuna.
Además, está pendiente la instalación de 500 cámaras de seguridad con tecnología de reconocimiento facial en los cuatro distritos de la metrópoli de Iquitos. Este proyecto, anunciado hace meses, aún no se concreta, lo que deja a la ciudad en una situación vulnerable ante la creciente ola de criminalidad.
Es urgente que el gobierno regional y local actúen de inmediato. La seguridad de Iquitos está en juego, y cada día que pasa sin un laboratorio de criminalística o sin un sistema de vigilancia adecuado es un día en que la impunidad de los criminales sigue aumentando. Este es un llamado a la acción urgente. Las vidas y la justicia en Iquitos dependen de ello. (C. Ampuero)





