- Subió a la barcaza retenida con 10,500 barriles de petróleo para exigirle que la remolque exactamente al frente de la comunidad.
- El tripulante no aceptó por lo que el comunero dio media vuelta y se fue a darle el mensaje al apu de la comunidad de Providencia.

Finalmente, las cosas se les escaparon de las manos a los apus y seguidores, que por cierto no son todos los de la población Achuar de providencia. Hoy los resultados son nefastos para los impulsores del secuestro y extorsión contra los responsables de trasladar el crudo desde Trompeteros a Iquitos. Incluyendo una muerte a la lista de presuntos delitos por los que serán culpados cuando los detengan.
Tiempo antes del enfrentamiento con la policía y la Marina de Guerra, ambas entidades arrojaron cantidad de bombas lacrimógenas, por lo que también se vieron imágenes de mejores y adultos mayores, afectados. “Así fueran a luchar contra la minería ilegal en los ríos” les gritaba una madre de familia. Nadie la oía por el estruendo de disparos y bombas.
No mucho tiempo atrás, un comunero había ido hasta la embarcación para decirle a uno de los tripulantes, que el apu mandaba a decir que remolque la embarcación al frente de la comunidad de Providencia. El tripulante se negó totalmente.
“Oye abuelo, el apu dice que lleves la nave hasta el pueblo, tú nomás tienes que obedecer porque este no es tu problema, tu eres un trabajador nada más” decía el intermediario.
“Si ustedes quieren llevarla hasta allá, llévenla, pero yo no la voy a remolcar, no voy a surcar. Yo no tengo nada que ir a conversar allá” respondió.
Intermediario: “No te pongas malcriado y obedece. Ustedes deben saber respetar a los pueblos indígenas, a hacer caso a lo que ellos mandan”.
Tripulante: “Yo no estoy faltando el respeto a nadie. Quieren que vaya y el río está mermando, qué pasa si se voltea y se derrama el petróleo, quién será el responsable, yo no lo haré”.
Intermediario: “Conchudo eres, o sea, no vas a llevar la embarcación. Conchudo…”
Tripulante: “No soy conchudo, les digo la verdad, es muy riesgoso, entienda señor”.
Intermediario: “Conchudo eres, no me digas señor el señor está en el cielo, dime “cabr…” aunque sea, pero no señor. Ya está bien, o sea no quieres ir. Ya listo, ya verás”, concluye el comunero, que bajó de la nave y se fue rabiando.





