- Padre Agustín Raygada, Vicario Parroquial de Nauta:

Al igual que la ciudad de Iquitos, la ciudad de Nauta también fue muy golpeada por la pandemia del COVID-19, pero, hoy poco a poco sus ciudadanos intentan retornar a la “normalidad” y restablecer sus vidas, aunque sin la presencia de algunos seres queridos que perecieron a causa del virus.
Al respecto el Padre Agustín Raygada, Vicario Parroquial de Nauta, dio a conocer que Nauta hoy luce más tranquila, pero, que todavía hay algunos casos, por tanto, recomienda no bajar la guardia a fin de superar completamente la pandemia del coronavirus.
“Actualmente la ciudad de Nauta se encuentra más tranquila. Ya se ha superado la etapa en la que había el miedo y de a poco a poco se ha ido retomando la normalidad en las actividades… Se está respetando el toque de queda con mayor disciplina que en la ciudad de Iquitos, creo yo…” indicó Raygada.
Con respecto a la situación del Albergue de Casiciaco, que fue cedido al establecimiento de salud de Nauta para que sea utilizado como Centro Covid, indicó que la Iglesia Católica prestó las instalaciones del mismo por tiempo indefinido en cuanto dure la emergencia sanitaria por el COVID-19, también precisa que, a diferencia de meses anteriores en el cual dicho lugar estaba totalmente repleto de pacientes, hoy luce casi vacío y los últimos dos pacientes que estaban internados ya fueron dados de alta.
“Tengo conocimiento que los últimos pacientes en Casiciaco ya habrían sido dados de alta, pero, aún se sigue atendiendo de manera ambulatoria, es decir, las personas acuden para realizarse su diagnóstico, recibir la orientación médica y sus medicamentos para tratar la enfermedad y luego retornar a sus hogares debido a que ya no hay casos de alta complejidad” aseveró el religioso.
En cuanto a las celebraciones religiosas, el Padre Agustín Raygada señaló que todavía no se están realizando misas con público, ya que, aún no están autorizadas, pero, si se está abriendo la parroquia en horas de la mañana para que algunos fieles puedan ir a rezar, pero, antes de ingresar deben cumplir con la limpieza y desinfección de sus manos y calzados y portar sus respectivas mascarillas.
(R. Graicht)






