- Muy conocido en todo Iquitos por ser el primero en comercializar cerveza.
- También impulsaba desarrollo deportivo de los jóvenes.

El empresario gozó una vida intensa, como intensa fue su labor al traer desde la costa la cerveza Pilsen que ya se distribuía en otras partes del Perú, menos en Iquitos. Según narran. Fue uno de los primeros que trajo en embarcaciones el producto que era muy solicitado en las reuniones sociales.
El último fin de semana murió en su domicilio ubicado entre las calles Ramírez Hurtado con 9 de Diciembre. Mientras que lo sus familiares lo despedían, algunos negocios aledaños mantenían la música en alto y venta fluida de cerveza. La misma cerveza peruana, ahora de diversas marcas; pero con idéntico color, como el color que conoció Hilter Paredes, al expenderla.
Antes de partir al Campo Santo, alrededor del féretro de Paredes Paredes, estaba su esposa Sara, su hermana Perla, sus hijas mujeres y su único hijo varón Ramiro. Así como otros amigos cercanos a la familia. Hubo muchas ofrendas florales. Entre todos los hijos, le dieron a Hilter y Sara, 23 nietos.
“Mi padre era de Tarapoto, del distrito de Juan Guerra. Jovencito (21) llegó a Iquitos y se casó con Sara Ríos mi madre. Inició su negocio en un espacio del Mercado Central, de ahí se vino acá a Belén. Era distribuidor exclusivo de cerveza “Pilsen”. “Pilsen corazón” decía él.
Traían el producto en lanchas, desde Lima a Pucallpa y de ahí a Iquitos. Ya no veía el negocio, hace años se retiró. Él era distribuidor en las fiestas, era propietario de “La Furia Charapa” en Punchana. También tuvo un almacén por la avenida “Guayabamba”, donde ahora es Kola Real.
De ahí ya terminó porque empezaron a haber otros distribuidores. Se iba modernizando todo, llegaron gerentes y pusieron sus depósitos acá” contó María Elena, una de sus hijas.
Ella misma, junto a Yolanda, narró una historia que les hizo llenar de lágrimas los ojos. “Mis padres eran muy alegres, en San Juan nos llevaban a lo que ahora es el distrito, ellos se iban a bailar y nos dejaban al cuidado de una tía desde donde veíamos todo. Los veíamos a ellos felices, bailando” hablaron.
De otro lado, Julio Delgado, muy amigo de Hilter Paredes, rescató su pasión por el deporte. Y no solo eso, sino que como empresario motivaba, impulsaba a los jóvenes para que desarrollen el deporte a fin que Loreto cuente con deportistas de renombre.
“Él junto a otros empresarios, gustaban hacer que los jóvenes desarrollen deportes, que practiquen y cada uno formaba su equipo en representación de las casas comerciales. Ahora los grandes comerciantes no ven ese aspecto de contribuir al deporte de los jóvenes” mencionó Julio, también conmovido por la partida de Hilter Paredes.





