HABLA EL AMAUTA DEL PERIODISMO:
VÍCTOR MANUEL VELÁSQUEZ CÁRDENAS
Por: Raúl Herrera Soria
No recuerdo con precisión quién le dio el agradable apelativo de “La Biblia del Deporte”, pero quien lo hizo no estaba distante de la real comparación debido a que Víctor Manuel Velásquez Cárdenas anda con la historia entre sus neuronas, claro está guardando el respeto por la divinidad del Libro Sagrado. Nació el 21 de enero de hace 84 años y su vida transcurrió en medio de sus pasiones. “La vida la viví haciendo lo que me agradó”, lo dice con el acento del consejo de quien sabe lo que dice. Estudiante primario y secundario en Iquitos. Graduado de ingeniero químico industrial en San Marcos y en la Pontificia Universidad Católica. Es profesor de primera categoría en la especialidad de físico-matemática y periodista que habita en medio de su salsa: el periodismo deportivo.
En nuestra conversación, un llamado suyo convoca a la unión de los dirigentes deportivos. “Lo bueno, lo malo que pudo haber hecho el antecesor debe quedar atrás, rescatar lo positivo y continuar con planificación que es lo que necesita nuestro deporte” dice el destacado “Amauta del periodismo loretano” con cuya distinción le honró el Colegio de Periodistas del Perú.
Recuerda que Demetrio León Braga fue el primer presidente de la Liga de Iquitos en 1946 y que por sus gestiones la Federación Peruana de Fútbol la reconoce orgánicamente y desde entonces los campeonatos son oficiales. El primer campeón iquiteño fue Sport Dos de Mayo en un torneo donde compitió con Sport Loreto, José Pardo, CNI, Aviación, Bolognesi, Alfonso Ugarte, Fernando Lores, Chacarita Versalles y Boys Lores. Aunque Víctor Manuel jugó poco pero le sirvió para aportar tal como lo hizo con Ex Alumnos Agustinos para que ascendiera a primera división por primera vez. Integró el equipo del América y alineó en las reservas del José Pardo.
Fue periodista fundador de los programas deportivos radiales al estrenar un programa a las 7 de la noche del mismo día del lanzamiento de Radio Loreto, al lado de Álvaro Mesía Velásquez y Fiori Avanti. Tuvo un corto paso como árbitro, ahí es donde recibe el apelativo de “Mister Dean” luego que arbitrara en 1951 el partido José Pardo-CNI. Fue correcta su conducción –dicen los aficionados de la época- que se parecía mucho al árbitro inglés del mismo apellido quien en esos tiempos estaba de moda en Lima.
La sencillez y la vida de Víctor Manuel son el reflejo de un hogar unido y sabiamente dirigido junto a su esposa Blanquita Freitas y al lado de sus hijos Ricardo Augusto, Sonia, Víctor y José que han sido su principal punto de apoyo para su actividad profesional en la que se distinguió por su puntualidad, constancia y honestidad. Recuerda haber trabajado en la revista radial Crack en Radio Loreto al lado de Ernesto Fernández-Núnez, Mauro Coblentz y Luis Ángel “rulito” Pinasco quien ahí daba sus primeros pasos en la radio. Luego fue parte de Hora Deportiva que dirigía el gordo Edward Abecasis, Miguel Villa y tantos otros con los que recorrió el país transmitiendo encuentros de la Copa Perú, primero, y el descentralizado con CNI, después.
El Amauta es toda una institución viva en el deporte loretano es por eso que tiene la autoridad para llamar la atención a los deportistas para que se identifiquen responsablemente con la misión y el papel que les toca cumplir en las competencias. “Los valores humanos son el privilegio que deben mostrar en cada uno de sus actos. Respeto a los jueces, a los dirigentes y a la afición, actuando con caballerosidad y lealtad” dijo Víctor Manuel Velásquez Cárdenas.
El creador del mensaje “Haciendo deporte también se hace patria”, explica que estas palabras le sirven para ilustrar el aporte que tiene los deportes en la construcción del sentimiento de país. Muchos recuerdan en la noche dominical, cuando el descanso convocaba en la familia iquiteña, Víctor Manuel se hacía escuchar con su Síntesis Deportiva Dominical, el programa que dirigía, producía, en Radio Loreto, Radio Eco, La Voz de la Selva y otros medios locales. Singular trabajo cuando aquellos tiempos la comunicación era complicadísima con el resto del mundo y tenía que informar sobre las jornadas recién terminadas en países remotos. El viejo Víctor Manuel para eso no gozaba de las comodidades de la Internet de hoy, con las que creo haría maravillas.
El gran Mister Dean, es un ejemplo vivo, digno de los grandes hombres, singular en la prensa, es un guerrero de la noticia y vencedor de mil combates en los que la gloria la saboreábamos sus miles de oyentes que ayer, hoy y siempre lo apreciaremos con incomparable respeto.






