- Ayer viernes 30 de mayo se realizó dicho simulacro en todo el país.


Los simulacros son ejercicios que no solo permiten poner a prueba la capacidad de respuesta de la población y las instituciones, sino que también incentivan la cultura de prevención, reducen el riesgo de improvisación y salvan vidas al enseñar protocolos de evacuación, zonas seguras y primeros auxilios.
Antes de ejecutarse el simulacro a nivel nacional, el Instituto Nacional de Defensa Civil (INDECI), subrayó lo siguiente:
“El Simulacro Nacional Multipeligro se presenta como una iniciativa clave para evaluar la capacidad de respuesta ante emergencias causadas por fenómenos naturales o eventos de origen humano. Bajo el lema “Por un país preparado”, esta jornada tiene relación con el plan de acción impulsado por el Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci), en el marco del fortalecimiento del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres (Sinagerd).
El ejercicio busca no solo medir la reacción de la población, sino también promover una cultura de prevención y preparación a nivel nacional. Aunque no se trata de una emergencia verdadera, el Simulacro Nacional Multipeligro recrea posibles situaciones de alto riesgo que podrían afectar al país, como sismos en áreas urbanas, deslizamientos en regiones rurales o incendios en espacios públicos”, puntualiza.
El simulacro fue programado para ayer 30 de mayo a las 10:00 a.m. y se realizó de manera simultánea en todo el país. “La elección de la fecha no es casual: busca rendir homenaje a las víctimas del devastador terremoto de 1970 (en Áncash-Yungay), una de las mayores tragedias en la historia del Perú.
Aquel sismo, que sacudió violentamente la región de Áncash, provocó la muerte de más de 70 mil personas y desencadenó un alud en el nevado Huascarán que sepultó por completo la ciudad de Yungay. El ejercicio, además de recordar ese episodio, busca generar conciencia sobre la importancia de estar preparados frente a emergencias de gran magnitud”.
SIMULACRO EN EL HOSPITAL REGIONAL
Las autoridades del hospital, entre ellos el director y jefes de algunos servicios, salieron y se pararon en el frontis del nosocomio. Posteriormente salieron los trabajadores de manera ordenada a ubicarse frente al establecimiento, en el jardín que lo rodea. No se utilizaron los ascensores, bueno los dos que están buenos porque hay uno que lleva semanas sin dar el servicio.
Hubo personal de defensa civil que simularon sacar enfermos y hasta un recién nacido. Lo que llamó la atención de todos los presentes, fue cuando ingresó la ambulancia. Mientras que personal de salud lo esperaba en la entrada con una camilla y supuestamente un paciente (un muñeco); la ambulancia moderna ingresó aceleradamente.
En su apurada carrera no vio una especie de baranda de hierro puntiagudo; por lo que se estrelló contra él y rompió uno de los faros principales del vehículo. Se hizo añicos. Muy nervioso el chofer bajó a mirar ante los ojos de todos, principalmente del director Jehoshua López y especialistas que llegaron del INEN.
Un verdadero simulacro. Para la próxima a tener más concentración en el volante y serenidad en el marco de un simulacro, así lo recomienda Defensa Civil. (LMHL).





