- Opinó el Prof. José Manuyama, miembro importante del Comité de Defensa del Agua.
- Hizo un llamado al gobierno nacional para atender la problemática de la minería ilegal y la contaminación del río Nanay, cuanto antes.
- El próximo 26 de agosto será la gran movilización en defensa de la cuenca del Nanay, contra la minería y contaminación de sus aguas.
El escritor Octavio Paz afirmó que: «La contaminación no sólo infesta al aire, a los ríos y a los bosques, sino a las almas». La frase pertenece a La búsqueda del presente, el discurso que el escritor mexicano pronunció al recibir el Premio Nobel de Literatura en 1990.
Una frase que viene “como anillo al dedo”, pese a los años transcurridos. Y duele porque es tan real como que el día es día y la noche es noche. El profesor Manuyama, es un personaje visible siempre en defensa del agua, del medio ambiente y todo lo que significa vida para las nuevas generaciones.
“No sé si en esta reunión hay alguien que no vive en Iquitos. Pero estoy seguro que el resto, todos vivimos en Iquitos, tomamos el agua del Nanay, cocinamos con agua del Nanay, nos bañamos con el Nanay, nuestra vida depende del Nanay.
No sé si aquí haya una persona que no le interese lo que pasa con el Nanay y que se haya arrojado toneladas de mercurio a este río. Las autoridades que pasaron ¿qué han hecho para evitar esta tragedia. Esto es una tragedia en cámara lenta, invisible y visible. A veces parece abstracto, se dice dónde está el mercurio, pero para eso está la matemática, la ciencia, los estudios, para decir lo que está pasando.
Dos estudios de salud dicen que hay personas con mercurio en el cabello y en la sangre. Sin embargo, a veces el Estado no está a la altura. Por ejemplo, acá debería estar la fiscalía especializada en medio ambiente, así como ministros o viceministros conectados para que escuchen el problema que es grande. No les interesa.
Yo creo que el problema del Nanay sí se puede resolver. El problema en la región es más complejo porque la minería está entrando como una plaga y amenaza con destruir nuestro ecosistema y la sociedad.
La minería se une al narcotráfico, a las drogas, aumentan los bares, la delincuencia, se instala y jala a los jóvenes, es lo peor que puede pasarles. El dinero se gasta en las peores cosas.
Tanto ha querido gobernar la nueva presidente, tanto ha querido el cargo, entonces que ahora venga a Iquitos a ver cómo poder terminar con la minería ilegal y la contaminación de sus aguas, de las cuales dependemos más de 500 mil habitantes de esta ciudad y comunidades aledañas. Si no lo resuelve ¿entonces para qué quiso ser presidente del Perú?
Se necesita una intervención integral, unida, completa, por tierra y por aire, la fiscalía especializada, que no está aquí, debe atrapar a los responsables. Qué venga el fiscal de la nación a escuchar.
Así se resuelven los problemas, sino seguiremos muriendo con cáncer u otras enfermedades. Eso sucederá en Iquitos, habrá todos tipo de males, esto es un genocidio lento. Es la crónica de una muerte anunciada, como la novela de Gabriel García Márquez”, mencionó.




