- Contó un técnico electricista de Tamshiyacu, quien luego de estar 40 días en el hospital, se recupera.

Misael Bardales, es uno de los tantos loretanos que tuvieron la suerte de salir adelante, que la pandemia los derrumbó, pero gracias a Dios no los mató.
Estuvo internado 40 días en el hospital regional, lo trasladaron desde Tamshiyacu. Hoy aún tose, le duele la espalda y su andar es pausado. Ya va por su segunda dosis anti covid. Cuenta que el año pasado, como todos los años primero observaba el desfile en la plaza de Tamshiyacu por 28 de Julio, para luego celebrar con su familia y amigos más cercanos. Pero que ahora será totalmente distinto.
“Yo no quería llegar al hospital porque veía en la televisión como se moría la gente. Pero un familiar habló con el alcalde para que me trasladen y me trajeron a Iquitos. Estuve 3 días en la parte de abajo, ahí vi que murieron como 15 personas, estaban cerca. Muy estremecedor.
Luego me subieron al segundo piso, ahí también observé como a 15 personas más que murieron, yo estaba loco. Y lo que más me llenaba de terror era ver que delante nuestro agarraban a las personas que fallecían y las metían en esas bolsas negras y le pegaban un papel a la altura del pecho. Eso era muy fuerte, yo quería salir corriendo de ahí. No pude, me quedé como 40 días, aún estoy reponiéndome”, contó el señor.
Finalmente, pidió a las autoridades que cambien el sector salud, que lo saquen del abandono que se encuentra para que pueda atender mejor a las personas. No esperar que llegue otra enfermedad y pueda enlutar a muchas más familias.






