- Jorge Pérez Rubio, presidente de la Organización Regional de los Pueblos Indígenas del Oriente.

Pese al inicio de la vacunación contra la Covid-19 en las comunidades indígenas amazónicas, en la Organización Regional de los Pueblos Indígenas del Oriente (ORPIO) los ánimos no son todavía festivos, puesto a que los dirigentes, y en especial, el comando Covid indígena, señalan que esta campaña podría obtener resultados negativos.
De acuerdo al presidente de ORPIO, Jorge Pérez Rubio, un gran sector de la población nativa amazónica no aceptará recibir la vacuna contra la Covid-19 por diversos temas religiosos o de simple idiosincrasia. Por lo que se tenía un plan de concientización llevado a cabo de manera articulada entre varias instituciones.
Así lo había informado la organización indígena hace casi un mes, cuando explicaron que puesto a que el 66% de la población indígena se niega a vacunarse, ORPIO, la Dirección Regional de Salud (DIRESA), el Ministerio de Cultura, de Salud y de Desarrollo e Inclusión Social; desarrollarían un plan interinstitucional para convencer a los indígenas a aceptar la vacuna.
Sin embargo, los dirigentes indígenas afirman que la DIRESA incumplió con este proceso e inició la vacunación sin respetar el trabajo con la institución nativo amazónica. Por lo que argumentan que podrían toparse con la sorpresa de que muchos pobladores no lleguen a aceptar ser inoculados.
“Desde el comando covid indígena hemos trabajando fuertemente con DIRESA Y MINSA para que se pueda llevar adelante el proceso de vacunación. En todo ese proceso hemos dicho que debe haber información pertinente y oportuna antes de que entre el proceso de vacunación, porque hay una combinación entre el credo religioso y la forma como se ve desde el punto de vista tradicional”.
Agregó: “Sin embargo este proceso no se ha incumplido y aún así está empezando la vacunación (…) Tenemos claro que un gran porcentaje de la población indígena no se va a vacunar” Declaró.
Por su parte, el director regional de salud de Loreto, Carlos Calampa, aseguró que DIRESA sí realiza el trabajo de concientización gracias al apoyo de los apus de cada comunidad, y que la entidad de salud no tiene la intención de excluir a ninguna organización indígena.
“Estamos conversando directamente con los apus de las comunidades, si bien la organización de comunidades vela por su protección, nosotros en ningún momento hemos tratado de sobrepasar por ellos. Para nosotros las organizaciones son una fortaleza”. Concluyó.
(A. Padilla)





