– Varios documentos han sido enviados, pero hasta la fecha no hay una sana solución al problema.



Jerry Harold Villacorta Sánchez, es un vecino de la primera cuadra de la calle Samarén-Belén (ubicada a espalda del colegio Ruy Guzmán), quien a pesar que ya feneció la Semana Santa, junto a otros vecinos; continúa con su diario vía crucis a fin de poder gozar de tranquilidad como cualquier persona de otro barrio cualquiera.
Vive en esa calle desde el año 2013 y desde el año 2019 viene sufriendo la dejadez de las autoridades municipales de turno en el distrito de Belén, pues ha enviado sendos documentos oficiales a fin que actúen frente al abuso del dueño de la empresa Consorcio Nororiente (J&M Service Telecomunicaciones y Servicios Generales EIRL), representada por Jaime Alejandro Antón de la Cruz. Pero no hay respuesta.
Siendo que hasta la fecha nadie se explica cómo es que desde la Sub Gerencia de comercialización de la municipalidad de Belén, se le expidió su licencia de funcionamiento, si su actividad de taller es incompatible con la zona urbana.
La mencionada empresa brinda servicio a Electro Oriente y dentro del contrato se le exige una infraestructura adecuada con la que no está cumpliendo, pese a los millones ganados en tres licitaciones. La empresa hace el mantenimiento de los vehículos en plena vía pública, ocupando toda la zona de libre tránsito y no solo eso, ha invadido toda la vereda, por donde ninguna persona puede pasar debido a los vehículos colocados.
En ese aspecto NO cuenta con autorización municipal para su funcionamiento como vivienda-taller. Es decir, cuenta con una serie de infracciones de acuerdo al RASA de la municipalidad de Belén, pero nadie actúa contra él. Los altos ruidos, que sobrepasan los decibeles permitidos, está desesperando a los vecinos que ya no saben a quién acudir para que impongan la Ley y devuelvan la tranquilidad al vecindario.
El vecino Jerry Harold Villacorta Sánchez, vive en su inmueble desde el año 2013. Su casa está al frente del denominado taller-vivienda, mostró un expediente abundante de todas las cartas cursadas a las autoridades para que actúen y no recibe respuesta.
“El frontis de mi casa está al frente de esa especie de taller, la situación acá es insostenible. Desde el año 2019 empezó a extenderse esa empresa, comenzaron a adquirir vehículos más grandes, motocarros, camionetas pick up furgonetas, grúas con brazo hidráulico. El ambiente se volvió más tenso acá, la calle no es ancha como para ese tipo de estacionamiento, por lo que está abarrotada de vehículos.
Del año 2019 al 2020 esta situación ha recrudecido. El empresario ha ganado 3 licitaciones con Electro Oriente, hasta el 2021. Su capacidad operativa se ha incrementado. Son como 35 motocarros, muchos con una base metal para poner escaleras. Hoy la calle es realmente intransitable y nadie hace eco del perjuicio que esa empresa está causando a los vecinos.
Pese a que en las licitaciones que gana, en sus bases manda que la empresa debe contar con infraestructura estratégica. Dice: “El contratista deberá contar con locales e infraestructura adecuada para la correcta y oportuna ejecución del servicio de mantenimiento y actividades técnicas. Incluye locales administrativos y almacenes en la zona asignada, los mismos que deben estar en zona urbana y de fácil acceso.
La infraestructura de cada ítem debe contar con almacén que permita custodiar materiales mayores de forma adecuada (postes, conductores, transformadores etc.)”. Sin embargo, en la mencionada empresa, se visualiza postes de cemento tirados en el piso, sin el debido espacio dentro de una infraestructura adecuada.
Antes de acudir a las autoridades he remitido 2 cartas notariales al representante de la empresa, invitándole a conciliar, pero nunca me ha respondido. Ahora continúa con la infracción a las normas administrativas. A un lado incluso hay una casa que él utiliza como estacionamiento de vehículos.
Ha ganado contrato en el 2021 y 2023 por lo que continúa, no ha cesado, ni se nota la predisposición de querer solucionar el problema. He enviado 3 cartas a las diferentes subgerencias municipales de Belén y una de ellas respondió que sí había infracción, pero nada más, no han actuado” dice Villacorta Sánchez.
Hace poco en el mes de marzo a reenviado las cartas, ha excedido el plazo legal y no responden. “Eso me causa mucha preocupación, el accionar en la siguiente etapa del proceso administrativo. Yo no tengo nada personal contra el empresario, únicamente queremos que cumpla con la normativa señalada, no cuenta con las autorizaciones correspondientes para su espacio empresarial y daña al vecindario al quitarle la tranquilidad que toda persona necesita. El taller, está mañana, tarde y noche, eso es algo insoportable” dice el vecino afectado en nombre del resto de vecinos de la mencionada cuadra.
Se espera que las autoridades de Belén, pongan atención a la demanda vecinal para que puedan tomar las acciones correctivas en bien de la población afectada.
(Luz Marina Herrera Lama).





