- La deficiencia de lluvias prevista para los próximos meses podría generar dificultades en el transporte fluvial, la agricultura y el abastecimiento de agua en comunidades.
El posible desarrollo del fenómeno global de El Niño podría intensificar la disminución de lluvias y agravar el descenso de los ríos amazónicos durante los próximos meses, advirtió el jefe del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú en Loreto, Marco Paredes.
El especialista explicó que este fenómeno climático podría generar una deficiencia hídrica en la Amazonía peruana, con precipitaciones por debajo de sus niveles normales. Esta situación afectaría el crecimiento de los ríos y elevaría el riesgo de una sequía hidrológica durante la temporada de vaciante.
Paredes señaló que el descenso de los ríos ya se viene registrando de manera acelerada en las últimas semanas. Según indicó, durante los últimos 30 días los niveles disminuyeron a un ritmo de entre 20 y 25 centímetros diarios, aunque las lluvias registradas durante la semana de San Juan permitieron una pausa temporal en esta tendencia.
Sin embargo, precisó que en las cabeceras de cuenca ya se observan señales de deficiencia hídrica. Los ríos Alto Ucayali, Alto Huallaga y Alto Marañón presentan descensos importantes, una situación que posteriormente podría trasladarse hacia los ríos de la selva baja, incluido el Amazonas.
El jefe de SENAMHI Loreto advirtió que una de las principales preocupaciones es la navegación fluvial. Las embarcaciones que trasladan productos desde Yurimaguas y Pucallpa hacia Iquitos podrían enfrentar mayores dificultades por la aparición de bancos de arena, la reducción de los caudales y las limitaciones para transportar carga.
Asimismo, una vaciante severa podría afectar la agricultura, la disponibilidad de agua para las comunidades y la salud pública, especialmente en las zonas rurales donde el acceso a agua potable es limitado y las familias dependen directamente de los ríos para sus actividades diarias.
Paredes recordó que Loreto ya atravesó situaciones similares durante los años 2023 y 2024, cuando la reducción de los niveles de los ríos complicó el traslado de alimentos, elevó los costos logísticos y generó dificultades para las poblaciones asentadas en las cuencas amazónicas.
Según las proyecciones de SENAMHI, los ríos podrían continuar descendiendo a un promedio de entre 15 y 20 centímetros diarios. El periodo más crítico de la vaciante se registraría entre septiembre y octubre, aunque los efectos podrían extenderse hasta noviembre y diciembre.
El especialista precisó que la reducción de los niveles responde a la estacionalidad propia del verano amazónico, pero alertó que un eventual fenómeno de El Niño podría acentuar el problema al reducir aún más las lluvias en la cuenca amazónica.
Finalmente, el jefe de SENAMHI Loreto exhortó a las autoridades regionales, provinciales y distritales a activar desde ahora sus comités de prevención y gestión del riesgo, con el objetivo de anticipar acciones frente a posibles problemas de navegación, abastecimiento, salud y seguridad alimentaria en la Amazonía. (K. Rodriguez)






