Luego de la inusitada y contundente protesta de los dirigentes del sector educación en las instalaciones de la dirección regional y la vigilia en el frontis de la casa del presidente de la región, todos ellos dialogaron el sábado muy temprano con el mandatario en la sede de la institución.
Según voces que estuvieron dentro, manifiestan que no existió soberbia, altanería o expresiones desprovistas de cortesía por parte del presidente, quien tampoco atizó el tema de la protesta en la DREL, ni la vigilia frente a su domicilio, yendo directamente al grano para ratificar el compromiso asumido ante los dirigentes sindicales.
¿Cuál fue su compromiso? El cambio de la directora regional de educación Efrocina Gonzáles Dávila, quien asumió el cargo un 24 de enero del 2011 en reemplazo del profesor Jaime Fartolino. El mandatario ha adelantado que ratifica su compromiso y no por presiones que se hayan registrado ante un mal entendido y adelanto de autoridad por parte de sus funcionarios; sino porque él ya había empeñado su palabra de presidente regional ante los dirigentes del sector.
De no mediar otro mal entendido, en estos días estaría dándose a conocer la resolución del retiro del cargo de la profesora mencionada, abriendo las puertas de la DREL para que ingrese un nuevo director, de quien el magisterio espera mucho, sobre todo respeto hacia el bien ganado título de maestros de la región Loreto, educadores de las nuevas generaciones, quienes deben contar con mejores condiciones para el desarrollo de sus tareas diarias.
Definitivamente que 20 minutos de diálogo valen más que 20 posiciones intransigentes y maltratos hacia el sector que por su complejidad, al igual que el sector salud, deben ser atendidos constantemente para que no lleguen a desbordarse acciones reñidas con la razón que se disparan a impulso de la desesperación al no ser escuchados, al no ser atendidos cuando se debe. Tan solo por eso.






