- Hoy también se celebra el Día de la Fuerza Aérea del Perú.
Hoy es feriado porque un 23 de julio de 1941, el aviador peruano José Abelardo Quiñones (1914-1941) murió en plena acción al enfrentar a los invasores ecuatorianos, en el segundo día de una guerra de sensibles bajas para ambos países. Es el “Día de la Fuerza Aérea del Perú” y se conmemora al capitán FAP José Abelardo Quiñones Gonzáles.
José Abelardo Quiñones González. cuyo nombre está ligado eternamente a la aviación peruana, se inmoló en defensa de los intereses nacionales en el histórico conflicto bélico con Ecuador, a inicios de los años 40. El feriado de hoy, 23 de julio, es en honor a nuestro aviador-héroe.
Un día antes de la gloriosa muerte de José Abelardo Quiñones, el 22 de julio de 1941 en la frontera entre Perú y Ecuador, las cosas pasaron de ligeras escaramuzas a la batalla franca, con la incursión ecuatoriana por el río Zarumilla. El ataque desde las dos de la mañana se inició en la zona del Lechugal, y dejó un peruano muerto: el sargento primero Pedro Chamco Chumbi.
Durante todo el día hubo desplazamientos y disparos desde ambas partes; hasta que, al día siguiente -miércoles 23 de julio de 1941-, nuevamente al amanecer fueron bombardeadas las localidades de Matapalo, Aguas Verdes y Pocitos. Ante ello, la batería antiaérea y las fuerzas peruanas de tierra respondieron frenando cualquier intento invasor.
En el transcurso de esa mañana, y hasta el mediodía, la arremetida ecuatoriana llegó hasta las zonas de La Bomba, El Caucho, La Unión y Las Cochas, resguardadas solo por la Guardia Civil peruana, y conformando en total un frente de 50 kilómetros.
La versión ecuatoriana era rescatada por la agencia AP, que desde Guayaquil informaba de la “invasión de las fuerzas peruanas, y su rechazo por la artillería pesada ecuatoriana”. Desde Santiago de Chile, los representantes diplomáticos ecuatorianos se encargaban también de dar esa versión de un Perú invasor.
Pero la verdad saldría a flote luego de unas horas. Era cierto que las fuerzas peruanas sufrieron bajas, pero también que ellas repelieron el ataque de forma sostenida y exitosa. Los tres puestos peruanos, ubicados en el lado izquierdo del río Zarumilla (que corresponde a la zona peruana), respondieron con valor ante la agresión del enemigo. Quiñones se inmoló al ir directamente con su nave aérea contra el enemigo.





