– Niña de dos años fallece tras ser rescatada de voraz incendio
– Sus padres y su hermana presentan quemaduras de 2do y 3er grado y están graves 
Un voraz incendio dejó como saldo una familia entera con quemaduras de consideración, lamentablemente, Carlita, una menor de 2 años falleció tras no soportar los heridas que le provocó el trágico siniestro. El hecho ocurrió el pasado miércoles a las 10 de la noche en el caserío «Ramón Castilla»-distrito de Indiana, boca del río Manití. Según declaraciones de Francisca Ríos Tuanama (42), agente municipal, el incendio habría sido provocado por un gato que de un brinco derribó un lamparín que se encontraba prendido y cayó sobre galones de gasolina que se encontraban en el interior de la precaria vivienda y en cuestión de segundos ardió en llamas. Los heridos fueron identificados como Medardo Flores Julca (padre), Bethsy Isuiza Jaramillo (madre) y las hermanas de las iniciales P.F.I (7 meses) y C.F.I (fallecida). La familia entera llegó a Iquitos tras 4 horas de viaje por vía fluvial y fueron internados en la unidad de quemados del Hospital Regional de Loreto, la mamá se debate entre la vida y la muerte, mientras que la niña de 7 meses se encuentra en la misma situación, el padre solo presentaba quemaduras en las piernas y brazos. Necesitan apoyo urgente.
Carlita murió cantando
Lamentablemente no resistió. Sus gritos eran desgarradores por el dolor que sentía, Carlita era la que más sufría en la sala de quemados del HRL, se levantaba de la camita donde estaba porque las ampollas que se habían formado en su débil cuerpecito no le dejaban echarse, vomitaba y llamaba en varias oportunidades a su papá, «ven papito ven, me duele, papito me duele». Quizá presentía lo que venía, y la única forma de calmar ese dolor era cantando la canción de «el conejito» que aprendió en su lejano jardín de material rústico. Su piel se caía a pedazos y con el dolor encima, ella seguía cantado, hasta que expiró. Fue quizá el dolor más grande que no solo yo sentí en el lugar, sino también los que estaban allí. En el segundo piso del hospital se hicieron presentes las autoridades para brindar el apoyo a esta humilde familia que lo perdió todo. (C. Ampuero)






Es algo muy grite