- Ing. Willy Herrera García
- De acuerdo a los resultados de un estudio realizado recientemente en la PTAR y muestras del río

Un estudio técnico realizado recientemente por encargo de la OPIPP, revela el tipo de agua que se viene arrojando al río Nanay luego de su ingreso y pase por la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales, PTAR, revela que “se está arrojando al río 10 veces más de lo permitido de coliformes fecales”, informó el Ing. Sanitario Willy Herrera García, coordinador de la obra del Alcantarillado.
Indicó que este estudio se efectuó por la PTAR, luego de las reiteradas solicitudes a la empresa Sedaloreto para que alcance con carácter de urgente información sobre la operatividad y funcionamiento de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales de la ciudad de Iquitos. Esto se nota en el oficio N°630-GRL-OPIPP.DE/15, de fecha 15 de septiembre de 2015.
En relación a los resultados obtenidos, el Ing. Herrera hizo un preámbulo al indicar que el Decreto Supremo 003 sobre monitoreo del medio ambiente, “dice que las descargas (de aguas residuales) no deben pasar de determinados valores de coliformes fecales”. Y lo que está ocurriendo actualmente es que el mismo tipo de agua que ingresa a la planta, eso mismo se arroja al río.
“La planta no está operando para el objetivo que tiene. “No existe tratamiento propiamente dicho, no hay grado de eficiencia en la degradación de la materia orgánica”, informó el coordinador de la obra del Alcantarillado, recordando que la expectativa de esta costosísima planta era de lanzar al río aguas servidas tratadas, de tal manera que se disminuya en gran medida la contaminación del río Nanay.
Sin embargo, lo que ocurre actualmente es que las aguas provenientes de los domicilios también están descargando por el sistema del desagüe antiguo, vale decir lo que sale por el caño colector de Morona Cocha, por el Huequito y otro punto en la avenida de la Marina, siguiendo la contaminación de los ríos Itaya y el lago de Morona Cocha, que desemboca a su vez en otro sector del Nanay.
Recordó que el otro problema latente (irregularidad constructiva) es que las llamadas cajas inteligentes no funcionan, porque no separan el agua doméstica del agua pluvial. Tanto el agua de la lluvia como de las heces van a parar en uno de los desagües, sea el antiguo o a la PTAR, notándose el incumplimiento de los fines para los que fue aprobada la construcción de una infraestructura millonaria de unos 900 millones de soles. Como es de conocimiento público, ello es materia de investigación fiscal. Un caso judicializado en espera de resultados en salvaguarda de los recursos económicos públicos. (D.López)





