Por Jorge Fernando Morales Traverso*
Mañana se presentará en el Congreso de la República el Plan de Prosperidad de Loreto, una iniciativa construida desde la propia región con la participación de instituciones empresariales, académicas y actores públicos que comparten una convicción básica: Loreto no está condenado a la pobreza.
Hoy más del 40% de la población loretana vive en situación de pobreza monetaria, uno de los niveles más altos del país. Durante más de dos décadas, la economía regional ha crecido apenas 1.9% anual en promedio, muy por debajo del crecimiento nacional. El resultado es evidente: pese a representar casi el 29% del territorio peruano, Loreto aporta apenas alrededor del 2% del PBI nacional.
Esta situación no responde a la falta de recursos. Loreto posee enormes reservas petroleras, una de las mayores extensiones forestales del país, una biodiversidad única en el planeta y un potencial turístico extraordinario. Sin embargo, esos activos no se han traducido en oportunidades reales para la población.
La razón principal es estructural: el aislamiento territorial y la falta de infraestructura han limitado la inversión, la productividad y la capacidad del Estado para cerrar brechas sociales. Sin carreteras, hidrovías eficientes, energía confiable y conectividad digital, ninguna actividad económica puede desarrollarse plenamente.
Se trata de una hoja de ruta integral de desarrollo regional construida mediante mesas técnicas multisectoriales. La propuesta identifica seis sectores estratégicos para impulsar el crecimiento: infraestructura, hidrocarburos, desarrollo forestal sostenible, turismo, educación y salud.
En el corto plazo, el sector hidrocarburos constituye la principal palanca económica disponible. Loreto concentra la mayor proporción de reservas petroleras del país y la actividad productiva genera empleo local, dinamiza las economías distritales y aporta recursos fundamentales a través del canon y sobrecanon petrolero. Con la reactivación de lotes inactivos, simplificación administrativa de los permisos y mejores condiciones para la inversión, la producción podría ampliarse significativamente, permitiendo financiar inversiones en infraestructura y servicios públicos.
Pero el plan no se limita a la energía. Loreto también necesita desarrollar su potencial forestal —hoy con una industria debilitada y con altos niveles de informalidad—, fortalecer el turismo amazónico y mejorar el capital humano mediante inversiones sostenidas en educación y salud. La meta es clara: transformar el potencial natural de la Amazonía en bienestar tangible para su población.
El desafío, sin embargo, no es solo regional. Si una región con tantos recursos permanece atrapada en niveles de pobreza superiores al 40%, el problema no es exclusivamente amazónico. Es un desafío nacional.
El Plan de Prosperidad de Loreto propone pasar de una lógica de administración de la pobreza a una estrategia de construcción de prosperidad basada en inversión responsable, infraestructura y desarrollo productivo.
Loreto no necesita menos desarrollo. Necesita mejores condiciones para que el desarrollo ocurra.
El país tiene ahora la oportunidad de mirar a la Amazonía no como un territorio periférico, sino como un espacio estratégico para el futuro económico del Perú.
*Presidente de la Cámara de Comercio, Industria y Turismo de Loreto (CCITL)





