- Un maltrato a su labor y a su nivel conseguido en ese nosocomio.
- Lo han puesto de portero, colocando a otro chofer que tiene su misma categoría de manejo.
Cuando él empezó a manejar la ambulancia del hospital Iquitos, el Dr. Carlo Magno, quien lo sacó de su amada labor de chofer; ni nacía. Hoy es menester del director del nosocomio Carlos Coral, arreglar la injusticia cometida contra el trabajador, técnico Rolando Uribe Romero.
Cuando muchos rezaban en su casa por un familiar o por su propia salud, cuando la ciudad parecía un cementerio de “muertos vivientes”. Cuando solo se escuchaba el ladrido de los perros hacia los llamados “fumones” que buscaban comida entre la basura.
Y cuando solo se escuchaba de manera aterradora la permanente sirena de las ambulancias; Rolando Uribe, iba a bordo de ella, manejando a mil por hora, limpiándose las lágrimas, tragando saliva como vidrios rotos, y sacando fuerza para trasladar a sus amigos técnicos, médicos, auxiliares, que luego fallecieron en el hospital regional.
Sin duda, un héroe de la pandemia covid. Un héroe, como tantísimos otros, que luego de pasada la pandemia, van siendo olvidados. Al parecer, porque nadie quiere recordar o volver a sentir esos instantes de dolor indescriptible. Por ello, no se puede comprender cómo luego de todo lo que hizo el técnico, quien también trasladaba balones de oxígeno en la esperanza de salvar vidas; haya sido maltratado quitándole de sus manos su tarea.
Y él no es mayor de edad, cuenta con buenos reflejos, tiene exámenes que así lo demuestran. Pero se indigna –y con razón- que de chofer lo pongan como portero. Y ni siquiera por una persona que tenga mayor categoría en el manejo, ambos cuentan con la A-1. Por lo que no acepta y solicita al nuevo director que se haga justicia con él.
Un hombre que cuenta con amplia experiencia y con conocimientos adquiridos a través del personal del SAMU. “Yo estuve de vacaciones en marzo de 2020, éstas concluyen y entro a trabajar en abril, cuando la pandemia se elevaba en su pico más alto. Nunca me contagié, hice una labor grandiosa al volar en la ambulancia a fin que mis compañeros se salven, les llevaba oxígeno.
Recuerdo mucho al Dr. Segundo Pinillos, al Dr. Hernández, al Dr. Aguilar, a quien vi ya prácticamente sin fuerzas para retornar. A Panduro Coral, se le llevó oxígeno y así a mis compañeros técnicos, auxiliares, saber que fallecían era un dolor muy grande.
Gracias a Dios no me contagié en ninguna de las olas. Hoy me da cólera que me saquen de mi puesto de chofer y me tengan de portero. Yo pido la reposición en mi puesto de trabajo. Además, estoy en perfectas condiciones de salud, mis exámenes así lo demuestran. Me siento triste, en mi trayectoria no tengo ninguna denuncia por choque o algo parecido, para que ahora esté de portero”, expresó Rolando.





