- A su tierra natal, así lo dispusieron sus familiares.
- En clínica “Enmanuel” le habrían perforado el intestino delgado, cuando ingresó por una operación de apéndice.

Familiares dolidos por la trágica experiencia vivida en que debido a una operación de apéndice en la clínica “Enmanuel”, el mencionado abogado y notario, haya terminado perdiendo la vida.
Un proceso doloroso por el que vivió el notario y su familia desde el pasado 12 de octubre en que ingresó a la mencionada clínica ubicada en la zona de San Juan, para luego tenerlo por algunos días aparentemente con una sepsis que finalmente le arrancó el aliento de vida.
Falleció en EsSalud hasta donde lo llevaron luego de la operación en la clínica mencionada, ahí permaneció más días prácticamente con muerte cerebral. Poco o nada, pudieron hacer para salvarle la vida.
Aunque aún no es oficial los resultados de la autopsia practicada, se conoció qué en el proceso de operación de apéndice, le habrían perforado el intestino delgado. Encontrando igual un plastrón en la zona operatoria, es decir dos lugares por donde salían heces lo que lo llevó a hacer sepsis. “Murió aséptico, desde que entró al seguro entró mal, la infección le ganó al organismo” explicó escuetamente un reconocido médico cercano a lo sucedido.
Ayer se pudo ver a sus familiares en los ambientes de la morgue de Iquitos, a espera que el cuerpo inerte de Rafael sea llevado en la carroza hasta el local notarial ubicado en la calle Aguirre, donde lo velarían por unas horas para luego ser llevado a su tierra natal Huancayo.
Este medio de comunicación pudo ir hasta los dos locales de la clínica (San Juan y Punchana), en el objetivo de recabar la versión de los responsables directos de ese centro médico, pero fue imposible.
Solo habló una secretaria indicando que luego la clínica iba a emitir un informe sobre lo ocurrido con el doctor Rafael Changaray Segura, quien murió a los 46 años, joven aún, por presunta negligencia médica.





