- Psicóloga Faviola Mares, se refiere al proyecto sobre nuevas masculinidades promocionadas con adolescentes.
- Se enfocarán en trabajar con los adolescentes en un nivel de reflexión y acción.
- Reflexionarán sobre el impacto de las relaciones entre hombres y mujeres.

Ha iniciado en Loreto un proyecto que tiene como propósito trabajar con grupos de jóvenes para propender a la reducción de los patrones de violencia, de la reducción de los modelos de relacionamiento hombre y mujer que nos llevan a una vida violentada.
Explicó la psicóloga de este proyecto que se desarrolla desde la fundación Árbol de la Vida – FADV, con Unicef y el Gorel, psicóloga Faviola Mares Quispe. “Se ha focalizado ocho instituciones educativa seis del distrito de San Juan Bautista (provincia de Maynas) donde opera Unicef y dos del distrito de Yurimaguas” (provincia de Alto Amazonas).
Se han registrado 115 adolescentes entre 13, 16 y 17 años aproximadamente en este proyecto de adolescencias y masculinidades, que viene siendo implementada en 36 países del mundo.
“Es una experiencia traída por Unicef a nuestro país, pero a partir de un trabajo hecho por Promundo que es una ONG brasileña, validada en diferentes grupos esencialmente juveniles”, informó Mares Quispe.
“Todo lo que hemos hablado sobre el patriarcado, sobre el machismo, etc, vamos a trabajar con ellos en un nivel de reflexión y acción, de análisis, de debate desde diferentes abordajes. Luego de manera efectiva ir viendo acciones comprometidas en la prevención de la violencia de género y la promoción de masculinidades igualitarias”, señaló la reconocida profesional en psicología.
“Fíjate que es un enfoque nuevo el asunto de incorporar el tema de prevención de la violencia desde las masculinidades. Un trabajo que ya está haciendo el ministerio de la Mujer con adultos, donde también se está hablando de masculinidades igualitarias”, precisó Faviola Mares.
Indicó que están haciendo una adecuación metodológica para hacer procesos formativos en esta temática. “La idea es que a través de este programa se desarrolle toda una estrategia de participación con chicos y chicas para que reflexionen sobre el impacto de las relaciones entre hombres y mujeres”.
Refirió que “el restar oportunidades a las mujeres se da en todo un contexto cultural de desigualdades, en esa relación que se construye desde que nacemos cuando nos ponen rosado a las mujeres y celeste a los varones, o cuando le dan al varón un carro y a la mujer una muñeca. Todo ese proceso se va analizar con ellos”.
Se trata también de contribuir a romper con el ciclo de la violencia para una convivencia armoniosa fortaleciendo sus capacidades para el empoderamiento. “Podría tener resultados muy interesantes para nuestra sociedad en torno a la reducción real y efectiva de los indicadores de violencia, osea una nueva cultura, son unas nuevas generaciones formadas”. (DL)





