-Vicario delegado de Iquitos, RP. Nicolás Juárez.
Se encuentra encargado del Vicariato Apostólico de Iquitos, como vicario delegado ante la ausencia del titular eclesiástico, el párroco de la Iglesia Nuestra Señora de Fátima, Nicolás Juárez Carro, quien ante la noticia mundial de la renuncia del Papa Benedicto XVI, consideró un acto digno de una persona consciente de sus actuales limitaciones físicas.

Sobre la actitud asumida por la autoridad mundial de la Iglesia Católica, manifestó que cree «que es muy digna y de elogio para un hombre como él que a sus 85 años cumplidos ya que naturalmente es realista sobre sí mismo, no se siente con esa capacidad que otros tiempos le han motivado dirigir la Iglesia».
Sabiendo que la Iglesia recomienda que los obispos y demás que a los 75 años vayan ya retirándose porque se supone que ya no se está con las mismas facultades, la misma energía, el mismo criterio, ha sabido bridar esta noticia como él dice para comunicar una decisión de gran importancia para la vida de la Iglesia.
Lee una parte de la carta del Papa Benedicto XVI, «después de haber revisado ante Dios reiteradamente mi conciencia he llegado a la certeza que por la edad avanzada ya no tengo fuerzas para ejercer». Y recordó que el trabajo del Papa lleva una responsabilidad a nivel universal y tiene a mucha gente bajo su cargo y fue su decisión.
Queda esperar hasta después del 28 de febrero, fecha máxima que puso a su presencia dirigiendo la Iglesia Católica para luego dedicarse a la plegaria, a la fuerza y gracia de la oración. «Tenemos que reconocer que ha sido un venerable padre de la Iglesia que ha sabido conducir en su ancianidad». (DL)





