- Alumnos y docentes expresan su emoción al ver cómo su colegio se transforma tras años de espera.


René Chávez Silvano tuvo una semana cargada de actividades, pero una de las más significativas fue comprobar el avance de la obra en la Institución Educativa Petronila Perea de Ferrando, donde el entusiasmo de los alumnos lo recibió con una energía que contagiaba. El colegio, que por años esperó una renovación, hoy comienza a mostrar el cambio que tanto anhelaban sus estudiantes y maestros.
“La educación es el motor que mueve a nuestra región. Cada vez que entregamos una obra o vemos avanzar una escuela como esta, sentimos que estamos cumpliendo con nuestra obligación moral de darles a los niños y jóvenes un lugar digno para aprender, no queremos más techos rotos ni paredes cuarteadas, queremos aulas seguras, modernas y llenas de vida, porque en ellas se forma el futuro de Loreto”, expresó el gobernador regional con visible emoción.
Las obras comprenden el mejoramiento de aulas, techado, veredas, tarrajeo y acabados, además de la modernización de laboratorios y espacios comunes. Los trabajos avanzan con buen ritmo y cada día se puede ver cómo el antiguo local escolar va recuperando su brillo, generando esperanza entre los estudiantes.
El director del colegio recordó que fueron muchos años de gestiones y de espera. “Hemos vivido tiempos difíciles. Tocamos puertas, insistimos, y por fin este sueño se hace realidad. Cuando el doctor René escuchó nuestra petición, todo cambió, hoy ver las paredes levantadas nos llena de orgullo”, dijo con la voz entrecortada.
Un profesor, que ha pasado gran parte de su vida enseñando en este plantel, señaló que este cambio marcará un antes y un después. “Este colegio necesitaba urgentemente una renovación. Los alumnos merecen estudiar en ambientes cómodos y bien cuidados, enseñar también se vuelve más gratificante cuando el entorno mejora”, comentó.
Entre los estudiantes, la emoción es evidente. Uno de ellos dijo que todos se asoman al cerco de la obra para ver cómo avanza. “Nos sentimos felices, es bonito ver que están arreglando nuestro colegio. Antes todo estaba viejo, ahora se ve lindo, y queremos volver pronto a nuestras clases en nuestro nuevo colegio”, contó sonriendo.
La obra también representa una fuente de trabajo para decenas de padres de familia que participan en la construcción, el movimiento diario de obreros, mezcladoras y materiales no solo transforma el colegio, sino que también impulsa la economía local.
Con cada avance, la I.E. Petronila Perea de Ferrando se convierte en símbolo de esfuerzo y esperanza. Su reconstrucción refleja el compromiso por fortalecer la educación y devolver la alegría a cientos de niños que hoy sueñan con aprender en un colegio digno y renovado.





