-Animal era el terror de las gallinas
Ayer en horas de la mañana, vecinos de la cuadra seis de la calle Las Camelias se llevaron un gran susto, al escuchar los maullidos de un supuesto tigrillo que terminó siendo un puma jaguarundí.
El felino que se encontraba en un árbol dentro de los terrenos de la empresa petrolera Corpesa, fue capturado por el vigilante de esta empresa, con ayuda de un palo y una soga.
Vecinos del lugar indicaron que desde hace algún tiempo, las gallinas y los patos venían desapareciendo, en un primer momento creían que personas de otros lugares se los estaban robando, pero en los últimos días escucharon unos extraños maullidos pensando que se trataba de un tigrillo.
Pero ayer, mientras Juan Reátegui realizaba su inspección de rutina por todo el terreno de la empresa petrolera, del cual es guardián, escuchó algunos ruidos en la zona donde se almacenan algunas maderas, pensando que se trataba de algún ladrón que se estaba escondiendo, se acercó al lugar y al levantar una madera, salió corriendo el felino, lo que provocó que el guardián gritara del susto.
Una vez que el felino fue capturado, llegaron hasta el terreno efectivos del 105 y personal del parque de Quistococha, quienes indicaron que se trataba de un jaguarundí, también conocido como gato nutria, Puma jaguarundí o leoncillo, cuya especie está en peligro de extinción, tal como lo dio a conocer el biólogo Víctor Reátegui.
Finalmente, el animal que resultó una hembra de aproximadamente 70 centímetros de largo y de más de nueve kilos, fue llevado hasta las instalaciones de la policía de turismo, de donde será enviado hasta el parque de Quistococha, el cual A partir de ahora será su nuevo hogar. (G.Ross)






