*Habla el Padre Walker Dávila, jefe de la Parroquia Santo Cristo de Bagazán.
Walker junto a sus agentes pastorales y la solidaridad de la comunidad, ha logrado preparar 3 mil chocolatadas más panetones, que vienen siendo repartidos en 7 comunidades alejadas de Iquitos. El día domingo en la mañana concluye la actividad navideña invitando chocolate a todos los conductores de motocarros que se acerquen a la parroquia “Santo Cristo de Bagazán”.
Se le entrevistó para conocer el significado de la Navidad, en estos tiempos.
“Lo que celebramos con alegría es que Dios ha bajado entre nosotros, él se encarnó y a ese acontecimiento se le llama Navidad. Dios irrumpiendo en la historia para comprender a la humanidad, sentir lo que nosotros sentimos. Celebrar la Navidad es un acontecimiento significativo.
Una de las cosas que se confunde mucho, es el sistema capitalista, el consumismo. Se siente mucho la presión sobre las necesidades de los más vulnerables, de los que tienen menos. Gracias a Dios la comunidad comparte con la parroquia y se ha logrado preparar 3 mil chocolatadas para 7 comunidades.
¿Qué ocurre en Navidad? Es un tema en el que he reflexionado. Hay también un tema de la tristeza, de depresión por el condicionamiento del consumo. Navidad no es que se haya perdido, sino que existen los condicionamientos. El ser humano actúa a veces por condicionamientos.
Es tan fuerte el condicionamiento del consumismo que ensombrece el sentido de fraternidad en torno a los símbolos cristianos. La gente que no compra ese día o para ese día, se entristece. Un ejemplo, las fiestas de promoción. A veces los padres no pueden comprar una ropa, zapatos, lo que piden para la promoción, entonces eso los entristece.
Muchas veces lo que los deprime es que no puedan comprar. Creen que, por no poder comprar una ropa para el hijo, zapatos, ya se acaba la vida. El sistema capital es tan voraz para hacernos sentir mal al no tener algunas cosas. Ya no es que la gente se quiere mucho en el día de la Navidad, sino que se deprime mucho.
Un proceso en el que deberíamos trabajar todos para que no ocurra. Ningún tiempo pasado es mejor, sino que hay modificaciones. Sí estamos convencidos de que antes había mayor énfasis en la Navidad, en la familia.
Si de eso estamos convencidos, entonces hay que urgir por mejorar las condiciones, trabajar, esforzarnos, echar muchas ganas si queremos que eso sea así. Pero no dejemos que el consumismo “nos trague” o genere comportamientos o consecuencias que lleve a la gente a sentirse mal o decidiendo acabar con su vida.
Nuestra religión busca un justo equilibrio entre las necesidades humanas. Que no es solo una satisfacción material, puesto que el hombre es una integralidad, es cuerpo, espíritu, mente, es emoción. Son cosas que hay que trabajar. Yo diría que procuremos mantenernos siempre en el justo medio de la vida y que el referente sea Cristo. Todo lo demás es un suplemento”, opinó el Padre Walker Dávila.





