El tema de la rabia silvestre en las comunidades indígenas sigue trayendo cola, aunque lo importante es que se acaba de anunciar que la ampliación de la prevención se está enmarcando en una política de Estado. Bueno, esto quiere decir que en la lista de las vacunas de obligatoria aplicación figurará la vacuna contra la Rabia Silvestre. Por fin, luego de muchos años.
Es que la rabia silvestre no es tema de principios de este año 2016. Se ha venido presentado de hace más de una década, por lo menos eso lo pudimos corroborar de algunas víctimas de más o menos ese tiempo. Qué por gracia de los dioses del bosque acorde con ciertas creencias, se pudieron salvar, porque hubo muchas muertes.
Un testigo indígena nos comentaba que la gente se enfermaba masivamente, como unos 20, 30 hasta 40 afectados, pero creían que se trataba de la maldad de algún brujo. «Era daño», decían y por tanto no buscaban otras formas de sanación más que con el «curioso» del pueblo. «La gente cómo se alocaba y se tiraba al río», nos dijo rememorando con una mirada triste.
Quizás pasaba por su mente, que con la aplicación de una dosis de vacunas preventivas se hubiera podido evitar tanto dolor, desesperación y muerte. Es que el alejamiento, la desconexión con quienes ejercen el poder en la aprobación de las políticas públicas, hizo que se mirara el tema con cierta indiferencia. Es que conocimiento de la existencia de la rabia silvestre hubo siempre en el sector salud estatal. La debilidad estaba en el abordaje.
Las cosas parece que ahora tomarán otro rumbo con el anuncio del Ministerio de Salud de que se vacunará contra la rabia silvestre de manera preventiva en las zonas donde la población está expuesta, constituyéndose en una Política de Estado, para lo cual se destinará 7 millones de soles, adicionales a los 12 millones de soles transferidos al gobierno regional para las acciones preventivas en la provincia del Datem del Marañón.
Hasta la fecha se han aplicado un aproximado de 50 mil dosis de vacunas. Estos pobladores indígenas están protegidos, como cuando nos vacunamos contra la polio, la hepatitis B, la antitetánica, poliomielitis, etc. y es que este grupo de vacunas y otras forman parte de la Política del Estado en materia de salud pública.
Así, en medio de toda esta situación tensa y delicada que se vivió, con lamentables y dolorosas muertes, quizás la gran lección aprendida para los compatriotas de las comunidades indígenas afectadas, es que es necesario contar con la combinación de la medicina tradicional, de las creencias y de la medicina científica. Esta última que regresó de la muerte a varios de sus seres queridos afectados con la rabia silvestre.
Entonces, tenemos cada tipo de medicina en su lugar y cuando corresponda ser utilizada. Sumando sabidurías para combatir las enfermedades. De ahí que los pobladores de Yankuntich han exigido se cree un Puesto de Salud. Y creemos que la lección para el Estado es que urge su presencia en los lugares más apartados, muy distantes de lo que llamamos ciudades modernas.
Lo Último
Prevención por la vida
Date:






