24 C
Iquitos
spot_imgspot_img

Precedente para todos

Date:

Share:

La vida no es un juego. Responde a un solo tiempo entre el nacimiento y la muerte. Después de cruzar la línea de la existencia lo demás se hace humo, salvo recuerdos vinculados a la emoción y objetos materiales de uso de quien en vida fue. Y si de poner precio se trata al milagro de la existencia tendríamos que utilizar el símbolo finito matemático. La vida no tiene precio.
Esto lo saben, como muchos que han perdido un ser querido, la familia del humilde padre de familia muy trabajador como raspadillero y transportista que hace unos días encontró la muerte por la irresponsabilidad de un conductor que por su estado de ebriedad, lo atropelló aparatosamente causándole grave daño en órganos vitales que finalmente dejaron de funcionar.
Y en vida fue José Arlenson Ramos Ocampo. Podría haber sido cualquiera de nosotros que estando sin alguna enfermedad de sumo cuidado, nos hubieran condenado por la adversidad, a dejar de ver, acariciar, luchar por uno mismo, por nuestra familia, por nuestros hijos que son nuestros tesoros, y que por cuestión de segundos en acto irresponsable y criminal, nos niegan y sentencian a no verlos nunca más.
Cuántas lágrimas de la viuda, cuánto dolor de los niños pequeños que dejó, que aún sin comprender la magnitud del hecho sienten la ausencia de ese ser que les dio la vida y que de pronto lo ven entrar a casa dentro de un ataúd, inerte, sin expresión, sin haberse despedido, ellos no lo entenderán todavía hasta pasado unos años. Que Dios ayude a cerrar esas heridas del alma, que deja la ausencia eterna.
Será el destino dirán algunos, está escrito dirán otros, fue la hora podrán decir también; pero lo que ninguno de nosotros podrá negar es que se pudo evitar la muerte, que el destino también lo trazamos con nuestras actitudes acertadas o no acertadas. El culpable Víctor Rafael Serrubio Huancho, sentenciado a 4 años y 2 meses de cárcel, lo llevará en su conciencia y la reparación civil económica para la familia es un paliativo al inmenso dolor del alma.
Se hizo justicia, aunque en pocos años de encarcelamiento que no compensa con el tiempo que la familia dejará de ver a José Arlenson ya en la eternidad; pero sí algo importante, la jueza Erika Iberico Vega, ha sentado precedente para todos. No está permitido por la vida propia y por la de los demás, conducir en estado de ebriedad.

PORTADA DEL DÍA

PUBLICIDAD

━ más noticias

Talento, inclusión e igualdad brillaron en el certamen “Miss y Míster Inclusión 2026”

Destacaron las capacidades de las personas con discapacidad. Más de 20 participantes demostraron su carisma y seguridad en la Marina Turística de Iquitos, en una...

Corte de Loreto fortalece la prevención de la violencia con charla informativa a adultos mayores de Belén

La Corte Superior de Justicia de Loreto continúa firme en su compromiso de descentralizar la justicia y proteger a las poblaciones más vulnerables de...

Contraloría alerta que penales supervisados no tienen suficiente personal, armamento ni implementos de seguridad

Siete establecimientos penitenciarios carecen de sistema de bloqueo de señal de celulares e Internet. Durante un operativo realizado a nivel nacional, los auditores de la...

UNAP explora oportunidades de cooperación con cooperativa indígena Shakaim en el Datem del Marañón

Una delegación de la Universidad Nacional de la Amazonía Peruana (UNAP), encabezada por la decana de la Facultad de Ciencias Biológicas, Dra. Mildred García...

Niños estudian en condiciones precarias tras colapso de cielorraso en jardín de Quistococha y padres exigen remodelación urgente

Padres de familia de la IEI Nº 338 Delia Perea Torres denuncian que, pese al desplome del cielorraso de un aula ocurrido en mayo,...

PUBLICIDAD

Artículo anterior
Artículo siguiente