

Golpe a la minería ilegal. Las fuerzas militares asestaron un fuerte golpe contra la minería ilegal en los departamentos de Amazonas y Putumayo, donde destruyeron maquinaria, equipos y combustibles presuntamente pertenecientes al grupo armado conocido como “Comandos de Frontera”.
El principal operativo se desarrolló en el departamento del Amazonas, específicamente sobre el río Cotuhé, en jurisdicción de Tarapacá. En la intervención participaron unidades de la Vigésima Sexta Brigada del Ejército, junto al Batallón de Infantería n.° 50 de la Sexta División, con apoyo de la Brigada Contra la Explotación Ilícita de Yacimientos Mineros, la Fuerza Aeroespacial Colombiana y la Armada Nacional.
Durante la operación fueron destruidas 14 unidades de producción minera utilizadas para la extracción ilegal de oro. Entre el material inutilizado figuran nueve dragas tipo caperuza, ocho motores fuera de borda, nueve motores industriales, así como plantas eléctricas de diferentes capacidades. También se eliminaron cerca de 990 galones de ACPM y 2.500 galones de gasolina.
Además, las autoridades incautaron 28 gramos de oro, una planta eléctrica de menor capacidad y una carabina calibre 16, evidenciando la presencia de estructuras armadas que protegen estas actividades ilícitas.
De acuerdo con información de inteligencia, esta infraestructura pertenecería a los “Comandos de Frontera”. El impacto económico de la operación en Amazonas se estima en aproximadamente 1.600 millones de dólares, además de frenar ingresos mensuales cercanos a 4,1 millones de dólares provenientes de la extracción ilegal de unos 27.000 gramos de oro.
Un segundo operativo se llevó a cabo en el departamento del Putumayo, en zona rural del municipio de Puerto Guzmán, específicamente en las veredas Dos Quebradas y Bocanas del Fragua. Allí, tropas del Batallón de Ingenieros de Combate n.° 27, con apoyo aéreo del Ejército, ingresaron mediante un asalto coordinado con inteligencia militar.
En esta acción fue destruida una gran draga de origen brasileño, además de tres dragas tipo buzo y diversa maquinaria empleada en minería a cielo abierto. El balance incluye clasificadoras, una planta eléctrica de 100 kilovatios, motores industriales y motobombas, así como abundante combustible e insumos logísticos.
Según el informe oficial, la maquinaria destruida en Putumayo representa pérdidas superiores a 2.046 millones de pesos. Las autoridades indicaron que esta operación ilegal generaba alrededor de 13,5 kilos de oro mensuales, equivalentes a ingresos cercanos a 6.750 millones de pesos.
Con estas intervenciones, las fuerzas militares buscan debilitar las fuentes de financiación de grupos armados ilegales y frenar el impacto ambiental que deja la minería ilegal en la región amazónica. (C. Ampuero)





