- Cámaras de vigilancia captan a personas de mal vivir ingresando a bodegas
Es una situación que preocupa a los vecinos la calle 26 de Septiembre, ubicada en el asentamiento humano “Juan Peñaherrera” en el distrito de San Juan. Los constantes robos sacan de quicio a las personas que tienen su negocio en esta zona y la presencia de consumidores de drogas que cada día hacen de las suyas en esta zona.
Ante esta situación los vecinos decidieron realizar una denuncia pública para dar a conocer que todos los días, algunos jóvenes con problemas de drogadicción se posicionan en las veredas de sus viviendas para consumir drogas a plena luz del día y delante de todas las demás personas.
Además de la constante presencia de estos jóvenes, que sin pudor alguno fuman sus drogas al aire libre, los vecinos también denuncian que el sector se ha convertido en zona de nadie, ya que, todos los días se registran robos.
“Estamos cansados de la presencia de fumones y que estos hagan de la suya, cuando uno se les pide que se retiren de las veredas nos amenazan de muerte y de incendiar nuestros negocios o viviendas, son personas agresivas. Pedimos al general de la Policía Nacional y a los serenos que actúen de forma inmediata”, expresó un vecino.
Es por ello que, los vecinos recolectaron firmas para hacer llegar su malestar al comisario de la dependencia policial de 9 de Octubre y a la Municipalidad Distrital de San Juan Bautista, a quienes solicitaron mayor vigilancia en las calles de este vecindario; sin embargo, dichos pedidos no son atendidos hasta la fecha.
Elmer Bardales, vecino de la zona, se mostró descontento con el comisario y con la municipalidad porque sienten que estos los ignoran; además señaló que en la comisaría le indicaron que es preferible que no se peleen con esas personas porque de lo contrario en venganza pueden tomar represalias contra su vida, dicha respuesta sorprendió al ciudadano, porque si bien es cierto la población debe confiar en la policía y sin embargo esta no le brinda la seguridad necesaria.
Cabe mencionar que, uno de los moradores dueño de un minimarket decidió colocar cámaras de vigilancia y gracias a ellas se pudo constatar que los mismos jóvenes que llegan al lugar para consumir estupefacientes son los que cometen robos a los transeúntes y viviendas.
(C. Ampuero)






