La sólida victoria que Perú consiguió por 2-0 ante Paraguay en la primera fecha de las eliminatorias sudamericanas es parte del pasado.
A diferencia del anterior proceso, Perú visitará Chile con un rostro renovado. Con tres puntos que le dan tranquilidad para mirar el futuro, aunque lo realmente importante pasó por el funcionamiento que por momentos consiguió ante Paraguay.
Para enfrentar las eliminatorias los equipos tienen que tener dos caras. Perú ya mostró una. El martes será el momento para que muestre la otra; la de equipo visitante, la del conjunto que llega con ambición, pero sin el estrés que significa convivir con la responsabilidad y con la presión del público.
Perú liquidó a Paraguay porque fue superior colectivamente y porque aprovechó los espacios que supo crearse. En el Monumental de Colo Colo esos espacios serán mayores y si el equipo peruano vuelve a ser explosivo, podría tener un arma a su favor.
El papel de equipo visitante es el que mejor sabe interpretar Perú y lo demostró en la Copa América ante rivales que en la previa eran superiores.
Perú llega mejor en lo anímico y en lo futbolístico, pero jugará en una ciudad en la que solo pudo sumar una vez, en las eliminatorias hacia Japón-Corea 2002.
¡Arriba Perú!





